++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).

Scott Newman nació y creció en una familia trabajadora, aprendiendo desde pequeño el valor del esfuerzo honesto. Nunca tuvo lujos, pero sí principios firmes inculcados por sus padres: el camino fácil casi siempre termina mal. Esa frase lo acompañó toda su vida.
En su juventud conoció a Emily, el amor de su vida. Juntos construyeron un hogar sencillo pero lleno de planes. De esa relación nació su hija, Lily, quien se convirtió en el centro absoluto de su mundo. Scott trabajaba largas jornadas para que a su familia no le faltara nada, siempre dentro de la legalidad, aunque eso significara avanzar más lento que otros.
La tragedia llegó de forma inesperada. Emily falleció, dejando a Scott solo con una niña pequeña y un dolor que nunca terminó de cerrar. Durante meses, Scott sobrevivió en piloto automático: trabajo, casa, cuidar a Lily. No hubo tiempo para rendirse, porque alguien dependía completamente de él.
Hubo momentos difíciles. Cuentas que no cuadraban, noches sin dormir, tentaciones de aceptar “trabajos rápidos” que prometían dinero fácil. Scott estuvo cerca de caer, pero siempre recordó a su hija y el ejemplo que quería ser para ella. Decidió que, pasara lo que pasara, Lily crecería viendo a su padre como un hombre recto.
Hoy, Scott vive en Sandy, intentando reconstruir su vida. Es reservado, responsable y persistente. No busca problemas, pero tampoco huye de los desafíos. Está dispuesto a trabajar duro, aprender nuevas habilidades y empezar desde abajo si es necesario. Su meta es clara: darle estabilidad y un futuro digno a su hija.
Aunque carga con el peso del pasado, Scott no es un hombre roto. Es alguien que cree que incluso después de la pérdida, todavía se puede construir algo bueno… paso a paso.