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Nombre: Alfredo_samuel Edad: 26 años Nacionalidad: estadounidense Fecha de nacimiento: 27 de octubre de 1995 Estado civil: Viudo Estatura: 1,84 m Peso: 73 kg Tipo de sangre: O+ Color de piel: Blanca Cabello: blanco Ojos: Negros
samuel nació en el barrio de “La Colina del Diablo”, un sector densamente habitado en las colinas de Medellín, donde el concreto se mezclaba con casas sin terminar, cables cruzados, calles adoquinadas y calles sin asfaltar. Su madre, Lucía Herrera, era una mujer de pocos estudios, pero de gran fortaleza: vendía comida en la calle, trabajaba como lavandera en casas vecinas y cuidaba de samuel con esmero. Su padre, Rubén Calo, era mecánico: un tipo callado, de mirada distante, que arreglaba motos y autos pero que también —sin que samuel lo supiera al principio— hacía trabajos para los jefes del barrio, reparando motores usados para huir de patrullas, ajustando placas, cambiando llantas en la madrugada. Desde niño, samuel escuchaba las conversaciones de los adultos, los gritos de las madres, los llantos de los niños que veían a sus amigos desaparecer. Una noche, con unos diez años, samuel presenció cómo un joven de su edad fue ejecutado en la calle frente a su casa, por entrar al “territorio equivocado”. El estruendo del arma lo paralizó, el cuerpo que cayó lo dejó mudo. Fue una escena que grabó en su mente como una advertencia temprana: el barrio no perdona. Lucía intentó que samuel viniera más al taller de su padre, lo inscribió en la escuela local, le compró un par de guantes de boxeo que encontró en oferta. Pero la pobreza era implacable: cuando Rubén desaparecía por días, trabajando para “los patrones”, Lucía se quedaba sola con samuel, rezando para que volviera. A los 11 años, samuel entendió que el mundo en que vivía no ofrecía segundas oportunidades, sólo supervivencia.