++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
NOMBRE COMPLETO: Anthony Murphy
EDAD: 24 años
LUGAR DE NACIMIENTO: Argentina
NACIONALIDAD: Argentina/Estadounidense
SEXO: Masculino
PADRES: Padre: Derek Murphy - "Murph" (Argentino, Mecanico y Traficante Madre: Luciana Malbec - "Luz" (Argentina, Enfermera y Cultivadora de marihuana) Abuela: Dolores Malbec - "Doña lola" (Argentina, Jubilada)
Mide 1,75 ,Piel morena clara, delgado y ágil. Cabello corto y rizado. Viste ropa urbana con manchas de pintura y tatuajes visibles, en el cuello una persona haciendo weelie en moto que representa a su pandilla WHEELIE BOYZ y su apodo en el brazo en letra de graffiti que diria MURPH . Siempre lleva una mochila con aerosoles y cuchillos.
Murph es callado, observador y leal. Tiene una actitud rebelde, pero no violenta; su forma de luchar es el arte. A pesar de su pasado duro, mantiene una fuerte sensibilidad que expresa a través del graffiti. Desconfía de la autoridad, pero es profundamente solidario con su gente. Fiel a sus raíces, no olvida de dónde viene y siempre busca darle voz al barrio a través de su arte.
Murph creció en Rancho, uno de los barrios más peligrosos de Los Santos. Hijo de padres involucrados en el narcotráfico, presenció desde muy pequeño el lado más crudo de la calle. A los 7 años quedó huérfano, tras el asesinato de sus padres en un ajuste de cuentas.
Fue criado por su abuela, Doña Lola, una mujer religiosa que lo llevó a la iglesia y trató de mantenerlo lejos del crimen. Aunque vivía rodeado de violencia, en la fe, la mecánica y los lazos con otros niños del barrio, Murph encontró sus primeros refugios. La infancia fue dura, pero también lo hizo fuerte.
En su adolescencia, Murph se alejó de la iglesia y encontró refugio en la mecánica. Pasaba horas en talleres del barrio, aprendiendo a desarmar y armar motores con precisión y pasión. Al cumplir los 18 años, su abuela Doña Lola le entregó un legado especial: las llaves del Aston Martin V8 que había pertenecido a su padre. Ese auto se convirtió en su tesoro, el cual restauro por varios años de su vida y modificandolo a su estilo.
Ya de adulto, Murph volvió a la iglesia de su infancia en busca de paz, pero la encontró cerrada por mantenimiento. Frustrado, se sentó en la esquina, solo, hasta que dos hombres armados intentaron asaltarlo. Antes de que pudieran actuar, varias personas enmascaradas, vestidas de morado, aparecieron con armas y lo defendieron. Luego uno de ellos lo reconocio y le digo eres Murph, Anthony algo desorientado tras el comentario les pregunto quienes son ustedes, se quitaron las máscaras: eran sus amigos de la infancia.
Ahora se hacían llamar Wildoutwheelieboyz, un grupo que mezclaba graffiti, motos y lealtad de barrio. Le contaron que sus padres le habían dejado una caja de latas de pintura, y que siempre supieron que Murph encajaría en ese mundo. Esa tarde, le ofrecieron una lata y lo invitaron a expresarse con ellos. Frente a los muros de la iglesia cerrada, Murph dejó su primera marca. Ese momento lo cambió todo.