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La Hija del Pez Apodo inicial: Koi no Musume (鯉の娘) Apodo final: Ryū Onna (竜女)
Prólogo: Identidad robada Keyla Suguru nació en China - Hong Kong de padres griegos, una mezcla extraña en una ciudad que no entendía su origen. Su vida era simple, hasta que en una noche a sus 9 años, su casa fue incendiado —literalmente— por una deuda que no era suya.
Sus padres murieron, y ella fue secuestrada por una mafia coreana. Le cambiaron el nombre a Gye Baeksoon. Para ellos, ya no era una persona. Era un activo.
Pero en su interior paso tanto miedo que se olvido de quien era...
Capítulo 1: El hombre del muelle Tenía 10 años cuando escapó. Hambrienta, descalza y herida, corrió por las calles de Busan hasta colapsar en un viejo muelle.
Fue ahí donde apareció Akira Nishikiyama, un capitán de la yakuza japonesa. Iba solo, fumando, mirando el agua como si esperara que algo surgiera de ella.
La vio. No con lástima. Con reconocimiento.
—¿Estás sola? —preguntó, sin cambiar el tono. —Sí. —¿Tienes hambre? —Sí. —¿Sabes nadar? —No.
Él asintió.
—Entonces escucha bien: “Si no nadas, te hundes.”
No la adoptó. No le ofreció consuelo. Solo la llevó consigo, porque sabía lo que era ver un alma a punto de romperse. No podía dejarla tirada.
Capítulo 2: La hija del pez A diferencia de muchos dentro de la yakuza, Keyla nunca fue criada para matar. Akira la protegía de ese lado. Le enseñó a leer contratos, a interpretar el lenguaje corporal, a memorizar estructuras y jerarquías.
No peleaba en callejones. Sabía hablar. Sabía negociar. Y cuando era necesario, sabía presionar sin mancharse las manos.
—Las guerras no siempre se ganan con cuchillos —decía ella.
En ese mundo sucio, Baeksoon destacaba por estar limpia. Era astuta, calmada, alguien que todos subestimaban hasta que era demasiado tarde. Así nació su apodo: Koi no Musume, "la hija del pez", que nada en aguas peligrosas sin dejar de brillar.
Un día algo salió mal en su cabaret y uno de sus hombres murió y ella no pudo hacer mas que esconderse. Logro salir viva sin que se dieran cuenta y Akira la vio al siguiente día parada delante del cadáver de uno de sus hombres.
Akira: —Eres lista. Más que la mayoría. Baeksoon: —¿Y eso sirve de algo aquí? Akira: —Sirve más que un puño mal usado. Baeksoon: —No quiero ser yakuza... Akira: —Ya lo eres, aunque no quieras. La diferencia es que tú puedes elegir qué tipo de monstruo ser.
Capítulo 3: La traición Akira cayó en una trampa. Alguien dentro lo entregó. Baeksoon intentó advertirlo, pero fue demasiado tarde. Lo mataron limpiamente, sin espectáculo, como se eliminan las amenazas que asustan incluso en silencio.
Baeksoon no lloró delante de nadie. Pero cuando volvió a casa sola, se sentó donde él solía leer. Ahí entendió todo: lo que él protegía, lo que él era. Y lo que esperaba de ella.
Capítulo 4: La mujer dragón Baeksoon no cogió un arma. No gritó venganza. Solo desapareció durante tres meses. Y cuando volvió, los responsables de la muerte de Akira ya estaban muertos. No por puños. No por tiros.
Fueron destruidos con inteligencia: — Contratos filtrados. — Cuentas bancarias vacías. — Hijos encarcelados. — Aliados que los traicionaron sin saber por qué.
Baeksoon los borró, uno a uno, con la misma calma con la que había aprendido a respirar en medio del caos.
A los 20 años, nadie la llamaba “la hija del pez”.
Paso un tiempo en llamada "Sotenbori" en le prefectura de Osaka nunca nadie supo que ocurrió pero... Cuando se volvió a saber algo de ella ya solo se la conocía como Ryū Onna (La Mujer Dragón)
Epílogo: Los Santos Keyla desapareció del mapa. Reapareció en Los Santos, donde nadie sabía su nombre real. Trabajaba de forma legal, tranquila, en una empresa de importaciones. Inteligente. Invisible. Inofensiva a los ojos de los que no miran bien.
Pero quienes conocían el nombre Gye Baeksoon, sentían escalofríos al escuchar una sola frase:
“Si no nadas, te hundes.”
Porque sabían que la mujer que nunca quiso ser parte de ese mundo, lo dominó sin mancharse las manos… y desapareció sin dejar rastro.
-Aspecto- Cabello: Rubio claro, peinado con un moño recogido con flequillo Piel: Clara Labios: Pintados de negro Gafas: Redondas,con montura dorada
-Gustos e intereses- Le gusta leer, especialmente novelas de crimen, filosofía oriental y textos antiguos de estrategia
Es fanática del té negro o verde, siempre lo prepara cuando necesita pensar.
Escucha jazz instrumental o city pop japonés
Es muy buena conductora
Manias y pequeños gestos:
Tiene la costumbre de tocarse los lentes cuando está incómoda o analizando algo.
Es muy desordenada a diferencia de la disciplina japonesa
Datos clave que la definen:
No fuma ni bebe (aunque lo hacía ligeramente cuando estaba dentro de la yakuza; lo dejó al irse).
Le cuesta dormir. Sufre de insomnio leve desde la muerte de Akira.
Tiene el tatuaje del pez koi igual que Akira, pero jamás lo muestra, solo cuando tiene que tratar con la yakuza. Siempre va cubierta.
Aunque parezca fría, odia la injusticia contra los débiles. Se involucra solo cuando no puede evitarlo… pero siempre desde la sombra.