++ $t("links.title") ++
Your browser does not seem to support JavaScript. As a result, your viewing experience will be diminished, and you may not be able to execute some actions.
Please download a browser that supports JavaScript, or enable it if it's disabled (i.e. NoScript).
Nombre Completo:Alejandro Castellanos Edad: 20 años Lugar de nacimiento: Colombia Nacionalidad: Colombiano
Apariencia Física
Alejandro mide 1,82 metros. Tiene los ojos verde claro, penetrantes y desconcertantes, que parecen ver más de lo que deberían. Su cabello es negro y corto, siempre bien peinado. La piel blanca y su postura siempre erguida dan una presencia que intimida sin necesidad de palabras. Cada movimiento suyo es medido, preciso, casi felino.
Infancia
Hasta los 13 años, Alejandro era un niño común: colegio, fútbol callejero y un sueño claro de ser arquitecto. Fue criado por su madre, una mujer fuerte que, con esfuerzo y ternura, le dio un hogar seguro.
Todo cambió una tarde cualquiera. Una bala perdida —que no iba dirigida a ella— le atravesó el pecho a su madre durante un ajuste de cuentas. Murió en sus brazos. Los responsables, riendo a unas calles, jamás pagaron por ello.
Esa noche, Alejandro dejó de ser un niño. Comprendió que la justicia era una ilusión. Desde entonces, su única misión fue volverse alguien intocable.
Personalidad
Alejandro es frío, calculador y reservado. Nunca habla más de lo necesario, y cuando lo hace, sus palabras pesan. No confía fácilmente y observa antes de actuar. Tiene una mirada que incomoda, como si desnudara el alma ajena en segundos.
Detesta las promesas vacías. Cree en los resultados, no en los discursos. Guarda una rabia contenida que canaliza con precisión quirúrgica. No busca respeto: lo impone.
Tiene un código: no traiciona ni tolera la traición. No se ensaña con los inocentes, pero no vacila ante la amenaza. En la soledad, a veces recuerda al niño que fue… pero solo por un instante. Luego, vuelve a ser Alejandro: el que sobrevive, el que nunca olvida, el que cobra.
Juventud y Actualidad
A los 20 años, el nombre de Alejandro Castellanos se pronuncia con cuidado. No es el más ruidoso, pero sí el más temido. Opera con precisión, sin dejar rastros ni testigos. Nunca se muestra sin tener una vía de escape y siempre sabe más de lo que deja ver.
Vive sin familia, sin raíces. Para muchos, no tiene corazón. Para unos pocos, lo enterró junto a su madre.
Su objetivo no es el poder, sino no volver a ser una víctima. En su mundo, o controlas… o eres controlado. Y Alejandro jamás será el segundo.
Educación y Liderazgo
Tras la muerte de su madre, dejó la escuela. Pero no dejó de aprender. Mientras otros caían en la calle, él devoraba libros de estrategia, psicología, economía… Todo lo que pudiera darle ventaja. Su mente es su arma más letal.
Alejandro lidera de forma distinta. No grita, no amenaza: impone con la mirada, con el silencio, con resultados. Quienes trabajan para él saben que bajo su liderazgo hay orden… y que la deslealtad se paga con sangre.
No da segundas oportunidades. No necesita firmar contratos: su palabra es ley. Nunca traiciona, pero jamás perdona. Lidera por necesidad, no por ego. Porque entendió algo desde muy joven: en su mundo, el débil no sobrevive.
Alejandro_Castellanos/ANDRÓMEDA