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NOMBRE COMPLETO: Kendrick Lebron
EDAD: 21 años
LUGAR DE NACIMIENTO: Davis, Los Santos
NACIONALIDAD: Estadounidense
SEXO: Hombre
PADRES:
Darryl Lebron: Mecánico automotriz. Nacido y criado en Los Santos, trabajó desde joven arreglando autos. Nunca fue rico, pero era constante, honesto y dedicado a su familia. Fue asesinado a los 35 años en un intento de robo a la salida de una licorería. La muerte de Darryl cambió radicalmente el rumbo de la vida de Kendrick.
Marsha Lebron: Trabajadora de lavandería. Mujer dura, directa, acostumbrada a aguantar más de lo que podía. Hacía milagros con su sueldo, pero nunca se quejaba. Sufría del corazón, aunque nunca lo dijo abiertamente. Murió en su casa cuando Kendrick tenía 17 años, por un fallo cardíaco. A su manera, fue la única guía firme que tuvo.
APARIENCIA FÍSICA: Kendrick mide 1,83 metros, de complexión delgada pero fuerte, con brazos marcados por el trabajo físico y años de cargar con más peso del que le correspondía. Su piel es morena, el rostro tiene rasgos duros, siempre con expresión tensa o molesta. Ojos oscuros, mirada directa y sin filtro. Lleva el cabello corto, muchas veces sin cuidar. Su vestimenta suele ser simple: sudaderas amplias, jeans desgastados, zapatillas viejas. Tiene tatuajes en relación a la delincuencia y al consumo de drogas.
PERSONALIDAD: Kendrick es impaciente, volátil. Tiene mal carácter y le cuesta quedarse callado cuando siente que lo están jodiendo. No es tonto, pero no tiene paciencia para gente que habla demasiado o promete cosas que nunca cumple. A pesar de su forma ruda de ser, tiene un lado leal que solo muestra con quienes realmente ganan su respeto. No busca aprobación, y desconfía por defecto. Le cuesta confiar, pero una vez que lo hace, se la juega sin pensarlo. Es orgulloso, algo impulsivo y, aunque no lo diga, arrastra mucho dolor no resuelto.
INFANCIA: La infancia de Kendrick fue normal hasta los ocho años. Vivía en un departamento chico en Davis con sus padres. Comía caliente, iba a la escuela, jugaba en la calle con otros chicos. Su padre lo llevaba al taller de autos a veces, le enseñaba a distinguir las herramientas. Todo cambió con el asesinato de su padre. La estabilidad desapareció. Su madre se las arregló como pudo, pero la mudanza a Forum Drive marcó un antes y un después. Empezó a ver la calle de verdad, con todo lo que eso trae. Nunca se metió de lleno en nada turbio, pero entendió desde muy chico que la vida era otra cosa a la que le habían contado.
JUVENTUD: Tras perder a su madre a los 17, Kendrick quedó solo. Sin familiares, sin red, sin ayuda del estado. Tuvo que aprender a sobrevivir a puro instinto. Dejó la escuela, no por decisión, sino por necesidad y empezó a tomar lo que viniera: limpiar patios, cargar bolsas, ayudar en talleres. También empezó a drogarse. Primero por escape, después por costumbre. No se considera un adicto, pero lo es. Ha probado de todo. Nunca buscó problemas, pero tampoco los esquiva. Tiene el cuerpo lleno de tensiones que no sabe cómo sacar, y vive con una sensación de que cualquier día puede ser el último.
ACTUALIDAD: A sus 24 años, Kendrick vive solo en la torre Davis, paga la renta como puede, pero igualmente siempre ronda por Forum Drive, zona donde creció y donde están sus conocidos. Planea volver a mudarse al departamento donde vivía con su madre. Come cuando puede, duerme poco, fuma mucho. Tiene días en los que quiere salirse de ese lugar, buscar otra vida, pero no sabe por dónde empezar. Y otros en los que simplemente se deja llevar. A veces se sienta en la azotea del edificio y se queda mirando las luces de la ciudad.
EDUCACIÓN: No terminó la secundaria. Llegó hasta cuarto año, pero entre la enfermedad de su madre y la necesidad de trabajar, abandonó. No tiene títulos, pero sabe moverse. Tiene mano para los autos, entiende bien el trabajo físico, y si algo no lo sabe, lo aprende viendo. No es académico, pero tampoco es ignorante. Tiene buena memoria y sentido común. Se las arregla.
Kendrick Lebron no es un héroe ni un villano. Es un chico que la vida golpeó fuerte, que perdió lo que más quería y que tuvo que aprender a sobrevivir en un lugar donde nadie te regala nada. Su historia está marcada por la rutina dura de cada día, por la lucha silenciosa.