Nicolás Mastropiero



  • Información personal


    NOMBRE COMPLETO: Nick Mastropiero

    EDAD: 21

    LUGAR DE NACIMIENTO: New York City, Bronx.

    SEXO: Hombre

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    DONDE TODO EMPEZÓ

    Un poco la historia de mi familia es simple, mis abuelos llegaron a este país huyendo de Mussollini, se tomaron el primer barco que viajara hacia los Estados Unidos. Vito Mastropiero era mi abuelo, que vino solo de Italia tras haber perdido a quién era su familia, a una temprana edad. A sus 16 años embarcó solo y conoció esta nueva tierra, siendo que parecía más grande de la edad que tenía lo aceptaron en tareas más pesadas en el puerto, hasta poder conseguirse rentar un pequeño departamento en la zona de Bronx. A sus 18 años se alistó en el ejército estadounidense, como tropa de marina y desembarcó en las playas de Sicilia, donde quedaban los últimos bastiones del régimen fascista, luego de 2 años volvió de vuelta al país, con una pensión y con el deber cumplido. Es ahí donde él de a poco fue formando su familia, conoció a una mujer quien sería mi abuela en ese mismo barrio y tuvo 4 hijos, 3 mujeres y un varón. Lucca Mastropiero, mi padre, siguió los pasos de mi abuelo y trabajó mucho tiempo en el sector aduanero de la ciudad, un poco le dejó las cosas servidas en bandeja porque mi abuelo terminó siendo el supervisor general y tenía básicamente todo servido en bandeja. Lamentablemente falleció por problemas cardiacos que acarreó toda su vida, dejando a su hijo con ciertas responsabilidades nuevas en la familia.

    Al dejar el puesto vacante, muchos tratando de tomar esa posición y finalmente lo consiguió alguien bastante a fin a lo que era el sindicato de los trabajadores del puerto, que tenía serias ataduras con la Mafia. A mi padre mucho no le gustó eso, y teniendo varios razones terminó yéndose dejando así un cierto legado familiar, se puso a trabajar en varios negocios por Manhattan y el Bronx, hasta que conoció a mi madre que era una inmigrante que llegó desde Argentina, Buenos Aires. Tuvieron siempre una muy buena relación desde el principio, a ella la conoció en la pastelería que trabajaba. Ya que siempre al irse de su trabajo, cada día por medio compraba algo para levantar la moral, risa va y risa viene se empezaron a conocer. Luego de unos años me tuvieron a mí, Nick.


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    PRIMEROS PASOS

    Quizás mi nacionalidad sea algo confusa, tengo un poco de todo corriendo por mi sangre, lo italiano que dejó marcado a fuego mi apellido, la sangre latina de mi madre y el profundo amor por el suelo que estoy. No sé si es algo bueno o malo, pero tener un poco de cultura por todos esos lados me hizo abrir los ojos cuando era pequeño, teniendo amigos de muchas etnias diferentes, pero pasando más el tiempo con la gente latina de los barrios bajos del Bronx. Mi padre lamentablemente cuando yo tenía aproximadamente 6 años, sufrió un accidente con su vehículo y falleció, lo que llevó a mi madre Clara a que se ocupara de mi exclusivamente mientras trabajaba. Eran épocas duras de chico, estábamos en unos apartamentos que sinceramente no eran lo peor del mundo, pero se podía sobrevivir. Me crie más en la calle que en la escuela, aunque siempre fui buen alumno y me gustaba todo lo que tendría que ver con las ciencias humanas, me di cuenta de pequeño ya que me la pasaba discutiendo por todo. Era gracioso porque mis amigos me lo recalcaban todo el tiempo, pero también eso me hizo un poco soberbio, haciéndome enemigos fácilmente de esa manera.

    Mi madre al ser muy creyente de la Fe católica, me llevó mucho a la iglesia donde me afianzó mis creencias religiosas, pidiendo ayuda para que yo pueda crecer y no terminar como algunos niños en la mala vida. Sinceramente, nunca me desagradó porque conocí muchas chicas lindas en ese lugar. Rie por un momento y luego vuelve a escribir , en fin, trato de seguir esa pequeña tradición.


    LLAMADO A LAS ARMAS

    A mis 18 años sin mucho que hacer en la vida, había terminado los estudios y nada realmente me interesaba, los trabajos que hacía no me resultaban para nada gratificantes. Un día, en la pizzería que era repartido vino un soldado de los marines de EEUU, a pedir una pizza, charla va y viene le comenté que mi abuela fue Marine y que peleó en la WWII, donde el tenía una historia similar a la mía también había sido del mismo batallón que desembarcó en Sicilia. Nos quedamos como buenos amigos la verdad, hablábamos cada tanto de como iban las cosas, hasta que surgió mi tema con no saber que hacer y me preguntó si no quería alistarme, comentándome los pros que iba a tener y tal. Así que en unos meses ya estaba en la academia militar preparándome junto con los demás Marines, pasado el año empecé mi tour en Afganistán donde me tocó custodiar y repeler los ataques de las tropas del ISIS apostadas en esa región, tuve varios combates los cuales perdí algunos camaradas, aprendí mucho sobre el valor, el coraje y en la honradez de la vida. A apreciar un plato de comida y del frio de la noche. Muchos buenos amigos se fueron en el ataque en la provincia de Helmand, pero la peor noticia me llegó con mi oficial instructor, dándome la triste novedad de que mi madre habría fallecido por una afección que me lo llevaba oculta hacía tiempo,

    Varias noches me desvelé, sinceramente no podía conciliar el sueño de la tristeza que llevaba adentro, sentí como si mi mundo se viniera abajo y yo cada vez caía más profundo, cuando terminó mi tour no decidí volver a mi casa, sino que directamente agarré mis cosas y me fui de la ciudad. Ya eran muchos malos recuerdos los cuales no quería revivir. Se contactó conmigo mi tía Mia, que estaba en Los Santos diciéndome que si quería ir a vivir con ella y conocer a mis demás familiares, que era bienvenido. Así que mucho no lo pensé, me tome mi poco equipaje y emprendí mi viaje a la costa oeste del país.

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    NOT GOING BACK

    Llegué a la ciudad con muchas expectativas y con ganas de dejar de lado un poco mi pasado, la familia me recibió de la mejor manera, me alquilé un departamento pequeño en la Torre Davis, pero en realidad pasaba más tiempo en el barrio con la gente nueva que conocí ahí por el barrio de mi Tía. Hoy en día hay muchos que les digo hermanos cuando son primos, pero la verdad que no importa porque los considero de mi sangre.

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  • NON TERRAE PLUS ULTRA


    Mi primer semana en la ciudad fue bastante caótica, y eso que siendo neoyorquino estoy acostumbrado, pero parece que una ola de inmigración aterrorizó la ciudad teniendo gente por doquier, lo cuál no fue para nada malo pero tampoco era muy bueno en mi estado actual, solo quiero algo de tranquilidad.

    Conocí gente nueva, que terminaron siendo buenos amigos. Fuimos a pasear por ahí en bicibleta, también en sus respectivos vehículos, anhelando poder comprarme el mio propio que más tarde llegó, pero no se desesperen ya se los motraré.


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    Empecé a buscar algún trabajo, con mis familiares acá cercanos , mientras tanto fui por la ciudad hablando con los capataces. El que maneja el tema de la basura era bastante antipático, pero en si me gustó el hecho de poder trabajar en conjunto, bastante cansador por cierto. Lo malo es que ellos dormían mucho y yo la verdad que no me quería quedar haciendo nada así que me fuí a probar suerte al norte, donde está la gente de los leñadores.

    Les digo esto, señoras y señores, el poder derribar un árbol con la fuerza bruta es casi catártico, al principio me costó un poco poder empuñar el apoyo del hacha, pero luego con un simple movimiento de muñeca y llevar mi fuerza desde cerca de la cabeza hasta la punta de la madera, hizo que todo sea más fácil. Eso si, los primeros días mi cuerpo sentía toda la vibración del golpe en seco contra el árbol, a lo que llevó que durante las noches estuviese más duro que un mármol, a las mañanas me dolía todo literalmente.


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