Biografía de Rebeca Rogers



  • Mi nombre es Rebeca Rogers, nací el 2 de octubre de 1998, en España, Cataluña (Barcelona). Me crie en el seno de una familia media, formada por mi padre, mi madre, mi hermano mellizo y yo. No éramos pobres, pero tampoco nos sobraba el dinero. Mi padre era albañil y mi madre ama de casa, ella se encargaba de la casa, de llevarnos al colegio, de sacarnos al parque, todo lo hacia ella...

    De pequeña era tímida, inocente como todos los niños, introvertida, también era muy lista, sabía manejar perfectamente la situación para en vez de cargármela yo y que me castiguen, sufriera las consecuencias el pobrecito de mi hermano. Yo era la niña con cara de buena, sensible, que se portaba bien, sacaba buenas notas, la que nunca rompía un plato, la que con dos lagrimas se metía en el bolsillo a quien quisiera. En cambio, a la vista de los demás mi hermano era el niño que no hacía caso, se portaba mal, el cabezón, él que siempre la liaba. Éramos el bien y el mal, siempre dándole dolores de cabeza a nuestros padres, que paciencia tenían. Tanto a mi hermano como a mí nos encantaba el mundo del motor y los videojuegos. Todos los fines de semana nuestro padre nos llevaba al videoclub para alquilar juegos y nos llevaba a carreras de motocross.

    Fue pasando el tiempo, llegue a la adolescencia, estaba en un proceso de cambio, ya no era tan tímida como antes, era extrovertida, esa inocencia con el paso de los años desaparecía poco a poco y tenía más consciencia de todo lo que pasaba. En el instituto me iba bien, es verdad que mis notas bajaron, pero seguía aprobando. No obstante, seguía con mis mismas aficiones y lo mejor era que las seguía compartiendo con mi hermano.

    En 2008, apareció la burbuja inmobiliaria, afecto a toda España, desde los bancos hasta el último albañil, la situación económica de mi casa empeoro, no nos faltaba el plato de comida, pero ya no nos podían dar los caprichos que yo y hermano queríamos. Tenía 17 años, dejé el bachiller y me puse a trabajar en muchas mierdas de trabajos, para ayudar a mi madre. Los problemas no solo eran económicos, mis padres discutían mucho y esto desencadeno en su separación. Mi hermano y yo decidimos al principio quedarnos con nuestra madre, para ayudarle económicamente mientras buscaba trabajo, que en ese entonces no era algo fácil por el paro que había.

    Al año siguiente mi hermano encontró un trabajo bien remunerado, y me permitió retomar mis estudios y conseguir sacarme la carrera de Administración y Dirección de Empresas. A los pocos días de mi graduación mi madre y mi hermano tuvieron un accidente de coche al que no sobrevivieron. Tras varios meses encerrada en casa y en mí misma, decidí irme lejos para empezar una nueva vida e intentar dejar atrás todos mis fantasmas, y así fue como puse rumbo a una nueva vida en Los Santos.


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