Kondor MC — 1%



  • Cabeza

    El origen del club

    Hace décadas, en las pintorescas tierras de la provincia de Córdoba, Argentina, se formó un club de motos inusual: Ruta 86 Kondor. Este club no era como los demás, ya que sus miembros compartían una profunda fe religiosa, pero no la empleaban para ayudar a los demás. Más bien, su devoción se centraba en su propia experiencia espiritual y en su amor por la carretera abierta.

    Los fundadores del club eran personas profundamente religiosas que veían las motocicletas como una extensión de su conexión con un ente al que ellos denominan "El Líder". Consideraban que la sensación de libertad que experimentaban al montar sus motos era una forma de comunión espiritual. Reunidos en una pequeña iglesia en el pueblo de Ruta 86, decidieron crear un club de motos que reflejara sus creencias únicas.

    A lo largo de los años, el club creció en número y se convirtió en un refugio para aquellos que compartían sus creencias. Los miembros seguían una estricta disciplina espiritual, pero su enfoque se limitaba a sus propias vidas y experiencias. No participaban en obras de caridad ni en actividades comunitarias. En cambio, se reunían para viajar en sus motos y experimentar la sensación de estar más cerca del Líder en medio de la naturaleza y el viento en sus rostros.

    Además de eso los miembros del club se divertían expulsando ladrones de los pueblos y propagando la palabra de quien ellos llaman Líder, el presidente en aquel entonces era Davy Harris, Davy tenia a su hermano más pequeño en una transición de viaje, su hermano se quería ir a los Estados Unidos de América, esto provoco una decepción en el corazón de Davy, puesto que el tenia un nieto muy querido al que había visto crecer.

    El club Ruta 86 Kondor comenzó a atraer la atención de otros motociclistas que compartían su fe y su amor por las motos, y se ganó una reputación por su devoción y su estilo de vida único. A medida que el club crecía, algunos miembros empezaron a hablar de la posibilidad de llevar su devoción a nuevos horizontes, en busca de una experiencia espiritual aún más profunda. Pero su presidente se negaba rotundamente a este cambio, se enfoco más en intentar ordenar su mente.

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    Entre caminos

    A medida que los miembros del club Ruta 86 Kondor continuaban explorando su fe a través de sus motocicletas en Argentina, comenzaron a notar que lentamente el club moría, su presidente se estaba enfocando de mas en la familia y dejaba de lado a su grupo. Algunos miembros, inspirados por historias de vastos paisajes desérticos en el norte de los Estados Unidos, comenzaron a debatir la posibilidad de expandir su búsqueda espiritual hacia el Gran Desierto del Grand Senora, un lugar que consideraban un lienzo en blanco donde podrían experimentar una conexión aún más profunda con lo divino.

    De esto se entero Davy y no hiso mas que enfurecerlo, el decía que el origen de ellos era Córdoba y que jamás se debían de desviar del camino del Líder, Davy junto a otros miembros leales fueron acabando uno a uno con los saboteadores, esto se conoció dentro del club como "La gran brecha" una guerra interna que acabo con la gran mayoría de personas excepto por unos cuantos, pasaron los años y su presidente ya más grande y con un cáncer prácticamente terminal se dirigió a sus adeptos más leales y les regalo un libro, un libro que pidió que le llegara a su sobrino en los Estados Unidos, este libro seria la clave de un nuevo comienzo para el club.

    Después de meses de planificación y debate, sus adeptos tomaron la decisión audaz de embarcarse en una travesía hacia el norte en búsqueda del sobrino favorito de Davy. Empacaron sus pertenencias, prepararon sus motocicletas y se despidieron de sus seres queridos con la promesa de cumplir con lo solicitado por su presidente.

    El viaje a través de Argentina y hacia el norte de los Estados Unidos fue una odisea en sí mismo. Los miembros del club recorrieron carreteras polvorientas y montañas escarpadas mientras se adentraban en tierras desconocidas. A lo largo del camino, enfrentaron desafíos que pusieron a prueba su fe y determinación. En medio de tormentas de arena y noches estrelladas en el desierto, encontraron una profunda conexión con lo divino que fortaleció aún más su compromiso con su búsqueda espiritual.

    Finalmente, llegaron a la ciudad y encontraron al sobrino de Davy, le explicaron la situación y el camino de su tío y fue allí cuando se decidió, ir al mejor lugar, ir al Grand Senora Desert, un vasto y árido paisaje que parecía interminable. Aquí, establecieron un nuevo capítulo de Ruta 86 Kondor. El desierto se convirtió en su lugar de retiro espiritual, donde pasaban días enteros montando en sus motocicletas, sintiendo la inmensidad de la naturaleza y buscando respuestas a preguntas fundamentales sobre la vida y la fe, otorgando la palabra de Davy y explayando todo sobre el Líder.

    A medida que el club se asentaba en el Grand Senora Desert, su reputación como un grupo de motociclistas profundamente religiosos y espirituales se extendió por la región. Aunque su devoción era intensa, seguían manteniendo su enfoque exclusivamente en su propia experiencia espiritual y no participaban en actividades de caridad o ayuda comunitaria más que defender las tiendas de los negros y los blancos desviados.

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    El ascenso del Kondor

    Erik Harris era el sobrino directo de Davy Harris, como sobrino elegido para la causa por su presidente original, el fue llamado como nuevo presidente del club Ruta 86 Kondor. A medida que el club se asentaba en el Grand Senora Desert, Erik se destacaba no solo por su pasión por las motocicletas, sino también por su liderazgo natural y su carácter. Aunque el club se había centrado en la espiritualidad personal, Erik comenzó a vislumbrar un propósito más grande.

    Una tarde, mientras Erik recorría el desierto junto con Dylan, su mejor amigo, ambos estaban en sus motos, pero paso algo de repente, se encontraron con un grupo de personas provenientes del sur que habían subido para robar y golpear violentamente a un joven que atendía su bar en la ruta 68. Fue entonces cuando Erik tuvo una revelación: el club Ruta 86 Kondor podría utilizar su pasión por las motocicletas y su fe para hacer lo que su tío hacia en el país sudamericano, sacar los mapaches de la casa y exterminar a las ratas.

    Erik y Dylan regresaron rápidamente al campamento del club, compartiendo lo sucedido y junto con los demás miembros tomaron accionar inmediatamente, todos estaban con entusiasmo y euforia por volver a las viejas andanzas. Juntos, decidieron que era hora de expandir el alcance del club y limpiar la escoria del sur que venia solo a delinquir en el Grand Senora Desert.

    Fueron todos los miembros y con un par de armas que tenían guardadas sacaron a punta de pistola y cañones de escopeta al mugroso sureño, esta acción fue el detonante para que Jimmy el chico del bar les permitiera reunirse siempre que quisiesen en su bar.

    Los meses pasaron y el rumor de un club proveniente de Sudamérica se extendía, Erik se convirtió en el líder natural de esta nueva misión, y el club comenzó a juntar armas y suministros para desplazar y erradicar aquello que tanto odiaban. A pesar de las adversidades y los desafíos logísticos en el árido desierto, el club se mantuvo unido, trabajando incansablemente para perseguir estos sureños y empaquetar su carne en bolsas para tirarlas en los ríos.

    El proceso de investigación y captura de estas lacras fue un desafío monumental al principio. Los miembros del club tuvieron que superar obstáculos como las malditas leyes del lugar y tratar con los vecinos que se callaban porque temían de estos sujetos que venían a robar al desierto, pero su compromiso nunca flaqueó. Cada desafío que enfrentaban fortalecía aun más su determinación, era más que evidente que mientras más cazaban más fácil se les hacia.

    A medida que el club Ruta 86 Kondor capturaba estas lacras, experimentaban una profunda sensación de satisfacción y unidad. Erik lideró con el ejemplo, y su visión junto con su conexión nativa con su "Líder" los había llevado a un nuevo nivel de significado y propósito, la unión del club era cada vez mayor y poco a poco nuevos adeptos solicitaban estar junto a ellos y su honorable camino.

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    Mejor que ayer, peor que mañana

    Con el tiempo, el club Ruta 86 Kondo experimentó una transformación profunda y positiva. Después de volver a sus raíces defendiendo tiendas y expulsando ratas y mapaches del Grand Senora Desert, estos atrajeron a muchos nuevos adeptos que compartían su visión y fe en el Líder. El club se convirtió en una fuerza unificada y comprometida para generar aquello que su gran guía y Líder no pudo completar.

    El liderazgo de Erik Harris no lo fue todo, Dylan otorgo un apoyo continuó siendo fundamental para el club, ambos habían dado todo de si y lentamente los beneficios fueron viniendo, ahora contaban con un equipo diverso de adeptos que compartían su pasión por el Líder.

    El club tiene cosas únicas como las iniciaciones, las pruebas, entre otras cosas, pero lo más importante es la familia que tienen un lazo fundamental dentro del club. Todos se respetan y nadie habla mal de otros a sus espaldas, la honestidad esta siempre presente y sobre todo la unión que los guía es muy fuerte, esto hace que prácticamente ninguno de sus miembros busque obtener el beneficio constante, lo que el club busca es conseguir sus metas, tanto de corto como de largo plazo.

    Hoy en día, el club Ruta 86 Kondor representa un ejemplo de cómo una visión compartida y una lealtad a su guía, pueden transformar vidas y hacer del mundo un lugar mejor, un lugar sin lacras, sin escorias, sin mapaches. Dia a día el club mejora y se mantiene siempre en crecimiento, nuevos adeptos buscan refugio en su familia y otros buscan realizar negocios con gente seria.

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    Zonas frecuentes

    Los miembros del club saben frecuentar la zona del Grand Senora Desert ya que es su hogar, se pasan ratos largos en el bar y de vez en cuando suben a Grapeseed a jugar en el Arcade, la vez que bajan a la ciudad, bajan todos juntos, es muy raro encontrar alguno en un estado de nómada si se trata de la noche, ya que todos o la gran mayoría de sus miembros son noctámbulos, de día descansan y se conectan con su guía, de noche se despiertan los Kondor y recorren en busca a de los que le mueve el piso.

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    La Familia

    Toro — Presidente

    • Erik Harris, también apodado Toro, es un estadounidense de 28 años con una infancia marcada por eventos trágicos y un profundo respeto por la moral, es el presidente de un club con raíces en Sudamérica. A pesar de enfrentar adversidades, mantiene una fuerte aversión hacia el fascismo y el nazismo debido a experiencias negativas relacionadas con estas ideologías. Erik ha completado sus estudios primarios y secundarios con buen rendimiento académico, a pesar de dos llamados de atención, y representa un ejemplo de superación personal y determinación para enfrentar los desafíos de la vida, liderando y contribuyendo positivamente a su comunidad.

    Farmaco — Presidente

    • Dylan Cannon es el segundo presidente del club Ruta 86 Kondor, un club de motocicletas nazi que opera en Estados Unidos y proviene desde Sudamérica. Nacido en Texas de padre judío y madre argentina, Dylan sufrió una infancia de pobreza, abandono y violencia. Se unió a su primer club a los 16 años, por influencia de su amigo Erik Harris, quien le inculcó el odio hacia los judíos y otros grupos. Dylan es un hombre violento, racista y adicto a las drogas, que mató a su esposa por celos. Su única pasión es su club y su moto.

    Noel — Tesorero

    • Noah Soto es el Tesorero del club. Nació en Alemania, hijo de una enfermera alemana y un ingeniero australiano. Su padre fue asesinado por un negro cuando él tenía 8 años, y un judío fue testigo y no hizo nada. Eso le generó un odio hacia esas dos etnias. Abandonó la escuela y se unió a una banda de delincuentes. A los 18 años conoció a John Doellinger, el vicepresidente del club de motocicletas, y se hizo su amigo y seguidor. Ahora tiene 21 años y se dedica a administrar el dinero del club y a participar en sus operaciones violentas. Es frío, calculador y ambicioso. Su sueño es dominar el mundo con los arios, y su temor es perder a su mejor amigo John o al club.

    Pistacho — Miembro

    • Ulises Delasnieves es el hijo de un inmigrante ilegal y una madre muerta, creció sin amor ni educación. Su vida cambió cuando descubrió el pasado nazi de su tatarabuelo y se convirtió en un ferviente seguidor de su ideología. Se unió a Ruta 86 Kondor, un club de motocicletas que sembraba el terror entre los judíos y otros grupos. Su líder, Toro, lo nombró segundo Capitán de ruta y le confió innumerables rodadas pero actualmente fue degradado a miembro debido a algunos inconvenientes. Ulises vive al límite, entre el tráfico de armas y drogas, las peleas callejeras y la persecución policial. Su único sueño es conocer la tierra de sus ancestros, Alemania, y rendir homenaje a los héroes del nazismo. Su única fobia son las arañas y las cucarachas, que le repugnan tanto como los judíos. Su único lema es “vive rápido, muere joven”.

    Ruso — Miembro

    • Dimitri Owich es un neonazi ruso de 25 años que se unió a un grupo de jóvenes neonazis a los 15 años. Fue detenido por la policía en 2016 y pasó cinco años en prisión, donde se tatuó una esvástica en el pecho. Tras salir de prisión, Dimitri emigró a Estados Unidos y se unió al grupo motero neonazi Ruta 86 Kondor. El grupo se dedica a actividades ilegales como el tráfico de armas, el contrabando y la extorsión. Dimitri es un hombre violento y fanático que cree en la superioridad de la raza aria.

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    Los Rangos

    • Presidente (Cúpula): Es el líder del club, encargado de representar al club en asuntos externos. Y como miembro de la cúpula directiva toma decisiones en conjunto con los otros miembros.

    • Vicepresidente (Cúpula): El segundo al mando, que ayuda al presidente y lo reemplaza en su ausencia, al igual que el presidente toma decisiones dentro de la cúpula directiva.

    • Secretaria (Cúpula): Encargada de llevar registros y documentación del club, incluyendo reuniones y eventos, también ayuda en las negociaciones al momento de cerrar un trato.

    • Tesorero: Responsable de las finanzas del club y la gestión de fondos, este lleva el control absoluto del alemán y se encarga de informar a la cúpula sobre cualquier anomalía en el.

    • Sargento de Armas: Encargado de mantener la seguridad dentro del club, de hacer cumplir las reglas, de ver el comportamiento de los otros miembros y proveer informes a la cúpula sobre cualquier anomalía.

    • Capitán de Ruta: El encargado de que los viajes en motocicleta del club sean organizados y planificados en su totalidad. Su experiencia en la carretera y su capacidad para liderar un grupo de motociclistas son aspectos clave de su función.

    • Miembros: Los miembros a tiempo completo del club que participan en todas las actividades y eventos, otorgan sus opiniones e inquietudes durante las reuniones de fogata e iniciaciones.

    • Aspirante: Son personas que están en proceso de convertirse en miembros y que deben cumplir ciertos requisitos antes de ser aceptados, solo se llega a este rango cuando la confianza ya esta completa dentro de la familia.

    • Simpatizante: Son aquellas personas que ya tienen un nivel de confianza y amistad con múltiples miembros del club, para llegar a este rango varios miembros deben de hablar bien de ti.

    • Amigo del club: Es el iniciado, es la persona que supero con éxito las pruebas y que obtuvo su ritual de iniciación al club.

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    Parches

    Explicación de los parches

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    Nueva etapa

    Una nueva etapa

    El viento aullaba a través de la noche, como una sinfonía de libertad que solo los motociclistas entendían. El club estaba en medio de una encrucijada, perseguidos y acorralados, habían encontrado refugio en las sombras de la sociedad, pero no podían quedarse allí para siempre.

    Erik Harris, había pasado noches inquietas, en sus sueños, su tío, el fundador original del club, un hombre curtido por las carreteras de Sudamérica, aparecía como un espíritu sabio, su tío le decía que era hora de cambiar la historia del club, que debían volver a las rutas y seguir volando, que cada cambio tenía consecuencias, pero también sus recompensas.

    El peso de esa revelación lo atormentaba, decidió buscar respuestas en el lugar donde se habían forjado tantas historias: el bar Yellow Jack, situado en la solitaria Ruta 68.

    Una noche, Erik entró en el bar, solo y con la cabeza llena de pensamientos. Mientras las miradas curiosas de unos extraños que estaban dentro lo seguían, el se acercó al mostrador y pidió un vaso de agua. Creyó ver a Juan Piqueiras, Erik sabía que, si alguien podía entender sus dilemas, era el, un hombre de palabras afiladas y cicatrices profundas, aún no lo sabia pero Erik y Juan compartían enemigos en común y objetivos similares, notó que Juan estaba rodeado de personas, también que el estaba inmerso en una conversación con un hombre misterioso.

    Después de un tiempo, Juan levantó la mirada y, señalándolo directamente, llamó a Erik para que se le uniera en la mesa de billar, junto con la multitud, Erik caminó con curiosidad y se puso a charlar con Juan.

    Juan Piqueiras — Muchacho, ese que esta fumando ¿Como te va? ¿Vos estas con?

    Erik Harris — Ehh con los Kondor.

    Juan Piqueiras — ¿Kondor?

    Erik Harris — Si si

    Juan Piqueiras — Kondor Kondor, ehhh ¿Donde paran ustedes? ¿Que son un club un grupo?

    Erik Harris — Si un motor club, la verdad estábamos parando acá por...

    Uno de los extraños que estaba junto a Juan le pregunto.

    Extraño 1 — ¿Tienes algo que ver en esto?

    Erik Harris — ¿Uhm? ¿Algo en esto de que? ¿Algo que ver en que cosa?

    Extraño 1 — En lo que esta pasando, quizá.

    Extraño 2 — ¿A ustedes también paran acá entonces?

    Erik Harris — Si, nosotros estábamos parando acá en Grand Senora Desert hasta que bueno, ocurrió una mierda con unos, capaz que los escucharon hablar.

    Extraño 2 — ¿Quien?

    Erik Harris — Unas mierdas que se llaman Aguilas Blancas.

    Varios de los que los rodeaban se rieron y afirmaron el odio hacia los Aguilas Blancas, Erik observa la situación y entra más en confianza al notar el odio mutuo.

    Erik Harris — Y... El en conjunto con un par de aliados que tienen básicamente nos estuvieron corriendo a lo loco, y nosotros nos fuimos hasta que juntemos algo más de fuerza y los enfrentemos.

    Juan Piqueiras — ¿Y su problema se soluciono?

    Erik Harris — No, no, siguen la verdad que... Vine acá mas que nada porque me entere de algo, así que siguen molestando siguen haciendo las mismas mierdas ¿Sabes lo que pasa? Que esos tipos se creen mejores por eso. Igual este bar no es de ellos, este bar en realidad es justamente publico, es de Jimmy pero nosotros veníamos a parar mucho a este bar, y los tipos estos ahora están en el otro bar de Sandy, los putos Aguilas Blancas de mierda

    Juan Piqueiras — Ujum... y escúchame ¿Que fue lo que te hizo cambiar? Osea dejar de esconderte. Porque...

    Erik Harris — ¿Que me hizo dejar de esconderme? Y en parte venia a buscar unas escopetas y esas armas que tenia ahí escondidas acá en el territorio.

    Juan Piqueiras — Esta bien porque yo ni revise...

    Erik Harris — Si si, vine a buscar un par de cositas y justo vi que estaban moto y eso y me pareció raro que no me quisieran disparar, porque me están buscando para eso.

    Extraño 2 — No no, educación sobre todo ¿Por que te querríamos disparar?

    Erik Harris — A mi me tienen muy amenazado con que me vaya de acá.

    Juan Piqueiras — ¿Que te vayas de acá? Bueno, ahora las reglas cambiaron, ahora podes estar acá tranquilo amigo.

    Erik Harris — ¿A si?

    Juan Piqueiras — Si señor.

    Erik Harris — La verdad que... Usted... ¿Como se llama aquí? ¿Quienes son?

    Juan Piqueiras — Juan Piqueiras es mi nombre.

    Erik Harris — Ahh Piqueiras, conocido.

    Juan Piqueiras — Si... ¿De donde?

    Erik Harris — No, no, en el norte, renombra mucho su nombre.

    Juan Piqueiras — Ahh bueno, mira ahora podes parar acá tranquilo, podes estacionar acá donde quieras.

    La conversación marcó un punto de inflexión, luego de esa conversación siguieron hablando de términos y demás cosas, Erik respeta mucho la palabra de Juan Piqueiras, sabiendo que su influencia se extendía por todo el norte, es así como con su bendición, Erik y su club regresaron a su sede, el cambio estaba en marcha, y el regresar al su territorio sería fundamental para su éxito en la nueva era de Kondor MC.


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