William Olsen



  • • Nombre: William Olsen.

    • Edad: 26 años 24/08/1995.

    • Profesión/formación: Mantiene estudios en derecho.

    • Historial médico: N/A.

    • Clase social: Media alta.

    • Apariencia física: Tez morena, cabello negro, alto (1.88 cm), ágil. Se incluye que contiene ciertos tatuajes en ambos brazos.

    • Personalidad: Reservado, distraído, leal, respetuoso, serio, levemente tímido, consecuente. Es una persona que puede ayudar a alguien sin problema alguno, debido a su timidez o nerviosismo es una persona a la cual le cuesta adaptarse, pero cuando lo hace es alguien totalmente distinto, algo distraído con ciertos detalles que ocurren en su vida diariamente, pero cuando se enfoca en algo eso se convierte en su único objetivo a cumplir, cree bastante en el destino y la suerte.

    • Intereses: Vehículos estilo deportivo, Cumbia, Reggaeton, Fiesta.

    • Aversiones/Miedos: Tiende a tener miedo al fracaso, la soledad, los ratones.

    • Fortalezas: Suele ser alguien humilde, es alguien que no tiende a dejarse intimidar con facilidad, es valiente, suele mantener una seriedad inmensa, suele enfocarse completamente en sus objetivos, cuida bastante bien su dinero, suele seguir órdenes con facilidad, es leal y totalmente consecuente con lo que dice o comenta.

    • Debilidades: Tiene cierta debilidad por los vehículos deportivos, suele tener una debilidad al momento de empezar a jugar juegos de azar o apuestas, en ciertas ocasiones es retraído en el ámbito social. En el ámbito amoroso suele ser débil ante mujeres de carácter fuerte, suelen colocarle nervioso.

    • Objetivo/Aspiraciones: Ingresar a la academia de la LSPD, y aprender de una profesión que le encanta demasiado, haciendo lo posible para ayudar a la gente que más lo necesita.

    ● Biografía: Soy William Olsen, nací el 24 de agosto del año 1995 en Oslo, Noruega. Durante mi infancia siempre viví en un lugar fijo, que sin embargo no era mi ciudad natal, nos mudamos cuando yo nací a Los Ángeles, USA. Nunca me faltó nada, soy el mayor de 3 hermanos y siempre tuvimos todo el amor perfecto de mis padres, Daven y Aleksandra, Sargento II y Cirujana respectivamente, ambos estadounidenses, mi padre de ascendencia noruega, siempre intente sobresalir en el colegio con excelentes notas, pero bueno podríamos decir que no era el único que buscaba eso, mis hermanos también tenían sus intenciones se sobresalir en todo. Tuve muchos amigos, con algunos podría decir que llegue hasta estudiar en la universidad con ellos, nunca me consideré que venía de una familia rica, pero cuando veía a chicos que intentan sobresalir su estatus o clase social, simplemente detestaba a cada persona que intentaba hacer eso, ya que fue los principios que aprendí de mis padres.

    Mis padres me enseñaron que la humildad en nuestra vida debe ser la cosa más importante, nunca olvidaré cuando una vez mi padre nos llevó a la comisaría en la cual trabajaba, en la cual terminó dando hasta un discurso bastante conmovedor para mí en aquella época, el manejo de mi padre hacia sus demás compañeros, fue lo que siempre me motivó a ser como él, a seguir sus pasos, y por eso siempre me dedique a impresionarlo y a seguir en todo momento sus pasos, para que siempre pudiera sentirse orgulloso de mi.

    Los años pasaron, y ya tenía 14 años, mi padre siempre fue un fanático de los vehículos antiguos y deportivos, y como era de esperarse yo termine siendo igual de fanático a estos vehículos, cuando tenía 13 mi padre se compró un vehículo deportivo de marca Mercedes Benz, del cual termine completamente enamorado por su diseño, siempre que mi padre podía me llevaba de paseo a mí y a mis hermanos en ese auto.

    Cuando tenía 15 años, empecé a experimentar en mi vida, sentimientos hacia quien consideraba mi mejor amiga María, por lo cual me empecé a preocupar más por mi aspecto físico, empecé a hacer ejercicio todos los días, colocarme perfume cada vez que estaba por salir de casa, entre otros. Yo solía ir a su casa casi todo el tiempo, donde también se encontraba su hermano gemelo Fernando, un día como cualquier otro me dirigí a su casa, en cuanto llegue me detuve a tocar la puerta, estuve como 5 minutos hasta que pensé en irme por que capaz no estaba, pero cuando me iba a dar la vuelva abrió Fernando, este se encontraba en ropa interior y tenia una cara de somnoliento que yo creo que nadie habría conseguido quitársela, yo le levanto la mano en forma de saludo y le pregunto por su hermana, el me empieza a comentar que había salido con sus padres a dejar unos papeles y regalos a la casa de sus tíos, mientras el me comentaba eso yo no dejaba de verlo de pies a cabeza y hasta podría decir que empecé a sentir mucho calor en mi cuerpo y empecé a sudar, yo estaba nervioso por que no sabia que me sucedía y creo que Fernando se había dado cuenta, yo ya sabia que Fernando era bisexual, ya que me lo había comentado María con anterioridad, finalmente me decidí por tragar saliva lentamente y decirle que si era así me iba a ir, ya que no se encontraba su hermana, me di la vuelta y salí prácticamente arrancando sin saber el motivo en concreto…
    Un día me decidí a decirle la verdad de mis sentimientos, por lo cual, la invité a salir a comer al centro comercial, cuando estábamos sentados en una mesa de un local de comida rápida empezamos a contarnos chistes y otras cosas más, hasta que nos consumió un silencio casi infinito y ahí fue cuando supe que era momento de decirle la verdad. “María... emm, tengo algo que contarte”, recuerdo que eso fue lo que le dije con todo el miedo y nerviosismo que se encontraba dentro de mi ser. “Yo también tengo algo que decirte y es importante”, cuando me dijo eso termine sorprendido y preguntándole que era lo que me quería decir, me miro con una cara de tristeza y suspiro para luego decirme “esto… últimamente en mi vida he tenido una etapa difícil, por sin embargo tú has estado ahí en todo momento apoyándome y levantándome en cada instante que me caigo, por eso creo que te debo la verdad”, cada vez que ella soltaba una nueva palabra de su boca yo me quedaba mas nervioso y tenso “me gustan las chicas, William”, yo la mire atentamente sorprendido, sin embargo deje de estarlo después de unos instantes, cuando me di cuenta que de sus hermosos ojos estaban cayendo lagrimas sin parar, mi única acción que realice fue acercarme rápidamente a ella y abrazarla con fuerza y decirle “tranquila, yo estoy aquí para ti siempre, por que eres mi mejor amiga y una de mis personas mas especiales”, ella se acurruco en mi y sonrió soltando de sus labios un leve “gracias, te quiero”. Cuando ya había dejado de abrazarme con fuerza, yo la mire atentamente mordiéndome los labios y decidí decirle algo que jamás pensé decir “sabes… debo confesarte algo también, un día fui a tu casa a verte y me encontré a tu hermano, el cual estaba en ropa interior y pues… desde entonces no se… como que veo a los chicos y a las chicas de la misma forma…”, ella después de eso se me quedo viendo de forma muy atenta hasta que sonrió y salto de alegría, y era verdad desde ese día como que algo cambio dentro de mí y empecé a ver a Fernando de otra forma que no era como el simple hermano de mi mejor amiga y eso cada día me colocaba más nervioso.

    Se acercaba mi cumpleaños numero 16 y tenia mucho miedo por lo que estaba por venir, gracias a María había tomado fuerzas para confesarles a mi familia de que era bisexual, y decidí hacerlo el mismo día de mi cumpleaños, cuando vendrían mis abuelos, estarían mis padres y mis hermanos, como cada día me levante, me puse mi ropa de ejercicio y Sali a trotar, aproximadamente estuve haciendo ejercicio como 2 horas, 30 minutos más de lo que realizo día a día, pero ese día me tome un respiro para también prepararme para lo que iba a hacer, decidí levantarme de la banca en la que estaba y empezar a caminar devuelta a mi casa, cuando llegue, subí a mi habitación y tome mi toalla para ingresar al baño, me abre dado una ducha de máximo 10 minutos para después secarme y salir del baño con la toalla en la cintura. Dejé la toalla a un lado y comencé a colocarme mi ropa lentamente, después colocarme perfume para finalizar colocándome un anillo que me había regalado mi abuelo tiempo atrás junto con mis lentes. Mira hacia la puerta de donde me miraba mi hermano menor, quien se acercó a mi rápidamente para abrazarme, no entendía completamente el motivo, solo entendí que eso me dio fuerzas para hacer lo que estaba por hacer, empecé a bajar las escaleras, cuando me empecé a tomar con toda mi familia, mis abuelos, mis padres, mis hermanos, y yo había preferido invitar a María y a Fernando, con quien por si no lo conté decidí empezar a salir con el debido a que por cosas del destino yo le llamaba la atención desde hace un tiempo, lo cual me sorprendió. Salude y abrace a mis abuelos, a mis padres y empezamos la cena que había preparado mi madre con ayuda de mi abuela, durante la cena todo fue excelente, empezaron a contar chistes, bromear y hablar de cualquier cosa que les apareciera en la mente a cualquiera a lo cual todos nos divertíamos, al estar finalizando, llegaba la hora de la gran verdad y declaración por mi parte, por lo cual empecé a decir “gracias a todos por este bonito día, pero tengo algo que contarles, mama, papa, hermanos, abuelos… yo… hace un tiempo no soy el mismo, empecé a experimentar sentimientos que capaz no son iguales a otros, empecé a sentir un sentimiento igual tanto hacia mujeres como hacia hombres, es por eso que les debo confesar de que soy bisexual…” mientras decía eso, mantenía un maldito nudo en la garganta que hizo que las palabras costaran mas aun en salir, después que comente eso todos se quedaron en silencio, yo los mire a cada uno y dentro de mí, estaba llevando a cabo una pelea sin cesar entre mi mente de que si estaba bien o no lo que había hecho. Sali de mi trance mental en cuanto sentí varios cuerpos abrazarme con fuerza, vi adelante mío y se encontraban mis padres abrazándome, diciéndome lo mucho que me querían, pronto también se integraron mis abuelos quienes me empezaron a decir que todo estaría bien y que era demasiado valiente por haberles contado, obviamente mis hermanos no quedarían atrás, pero solo con la diferencia en que ellos comentaban en que supuestamente ya lo sabían lo cual me termino soltando una risa, y para finalizar invitaron a sumarse al abrazo grupal a María y Fernando, a quien después les confesé junto con la situación de que actualmente estaba saliendo con él, después de esto invitaron a los chicos a quedarse a dormir, aunque con algunas condiciones entre Fernando y yo, pero bueno, algo es algo, terminamos de abrir mis regalos, los cuales se componían de ropa, compradas mayormente por mi madre y abuela, un reloj el cual me lo había regalado mi abuelo, mis hermanos me compraron unos videojuegos para PS4 y bueno María y Fernando ya me habían dado sus regalos con anterioridad, mi padre.. bueno el me dijo que mi regalo lamentablemente debía esperar, ya que era una sorpresa algo grande o algo así entendí yo, él me iba a avisar cuando fuera el momento para entregármelo.

    El tiempo paso volando, y ya tenía 18, ya había sacado mi licencia de conducir y estaba a punto de ingresar a la universidad de la cual estudiaría derecho, mis padres habían decidido darme una sorpresa por mi cumpleaños que se acercaba, llegando ese día me pidieron que me tapara los ojos con lo que parecía ser una bufanda de mi madre, y así fue como me llevaron hacia afuera de la casa, donde con mis hermanos empezaron a contar “¡1, 2, 3 abre los ojos!” fueron las cosas que escuche y cuando me retire la bufanda de mis ojos, vi un vehículo Schafter Benefactor del cual desprendía de él un hermoso perlado rojo, en ese entonces con la emoción que tenía no me di ni cuenta cuando se me cayeron unas lágrimas y mis padres me llegaron a abrazarme con todo el cariño y fuerza que tenían, diciéndome lo orgullosos que estaban de mí y mis hermanos y que fuera el camino que escogiera, ellos estarían siempre detrás de mi para apoyarme y levantarme en caso de que me cayera.

    Continuando el tiempo empecé mi carrera en la universidad trasnochando algunas semanas debido a los exámenes y certámenes que me entregaban los profesores en todo momento, pero siempre diré que todo ese esfuerzo y sacrificio habrá valido la pena, al pasar los años finalice por fin mi carrera en derecho, tomando mi título, para por fin centrarme en mi objetivo principal que era seguir los pasos de mi padre y convertirme en oficial de policía.

    Sin embargo, para eso debía tomar nuevos rumbos, y por eso, tomé mis cosas, y compre un boleto de avión para tomar este mismo con destino a Los Santos, esperando que lo que encontrara ahí, me hiciera mejor de lo que soy ahora, tenía el miedo de que no sabía qué me iba a deparar, estaría solo, en una ciudad desconocida, pero aun así tenía confianza de que podría vivir con ello y salir adelante, y ser quien deseo ser.


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