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IZAAK BENNET



  • Una madrugada de un 11 de agosto de 1987, en Grapeseed, Estado de Los Santos en EEUU, April Fisher se puso de parto en casa, acompañada de una vecina que acudió a su casa al escuchar los desgarradores gritos, ayudándola y apoyándola en el parto, convencida de tener un parto natural en casa. Finalmente, April dio a luz a la par que aparecía la luz del Sol por las ventanas, a su hijo Izaak, que se apellidaría Bennet por su padre, Simon Bennet, que aparecería por casa pasadas varias semanas desde el nacimiento de su hijo.

    April fue una madre dedicada y amorosa, que siempre intentó y consiguió que Izaak tuviera una infancia feliz, pese a la pobreza en la que vivía. Le dedicó todo su tiempo a su hijo y consiguió que Izaak no se diera cuenta de la clase de padre que tenía y la mala relación que tenían entre ambos.

    Simon Bennet fue un padre ausente, visitas esporádicas a la casa de su hijo para darle algo de dinero y hacer el papel de padre durante algunos días y volvía a desaparecer, por semanas o incluso meses. Siempre iba en moto, con un chaleco de cuero que no se quitaba nunca y varios parches en él. En los parches se podía ver que era miembro de un moto club llamado The Lost.

    Izaak fue creciendo en el pequeño pueblo de Grapeseed, quemando etapas en el colegio, era un niño introvertido, que no se le resultaba fácil hacer amigos, muy apegado a su madre y que no le gustaba nada ir a la escuela. Siempre buscaba escusas para quedarse en casa y no ir a la escuela o salir a la calle. Pero cuando aparecía su padre, si quería ir a pasear con él, subirse en su moto o incluso iba a la escuela animado y contento cuando él lo llevaba o sabía que lo iría a recoger. Le llenaba de seguridad en sí mismo tenerlo cerca, pero igual se le esfumaba cuando no estaba.

    Poco a poco hizo algún amigo y fue cogiendo mas confianza en sí mismo, se fue abriendo y mostrando un carácter mas alegre y aventurero. Junto a su amigo Jeremy pasaban horas con la bicicletas subiendo y bajando montañas, creando saltos para saltas con las bicis y llegando a casa llenos de raspones muchas veces. A su madre, pese al agobio que le creaba que se lastimase, le hacía muy feliz ir viendo cómo Izaak iba saliendo del cascarón y convirtiéndose en un jovencito lleno de energía, con amigos y sobre todo verlo feliz.

    Conforme iba creciendo, se iba abriendo su mundo, les encantaba cruzar el lago a nado y llegar a Sandy Shores. Allí a lo lejos mas de un día vio a su padre, pero no quiso acercarse, le dio mucho respeto todo lo que le rodeaba, pero también le daba mucha curiosidad y poco a poco lo fue espiando y se iba a dar cuenta que clase de persona era y como se ganaba la vida. Toda esa admiración que sentía, a días crecía, a días le hacía dudar, pero finalmente dejó de estar orgulloso de quien era su padre, por lo lejos que él pensaba que estaba, al pasar tanto tiempo sin verlo y en realidad siempre había estado tan cerca. Un día incluso lo vio cómo robaba una moto aparcada, se ponía una bandana y entraba a mano armada en la armería de Sandy. Su padre era un delincuente, que robaba a sus vecinos y estaba metido en una banda peligrosa de malhechores.

    Mayo del 2002, la policía se persona en casa de Izaak, para notificar la defunción de su padre tras un tiroteo al robar el banco de Paleto. Duro golpe para el joven Izaak, en una relación de amor y odio con su padre, jamás consiguió hablar con él de todo lo que había visto y se le habían quedado muchas cosas pendientes con él. Difícil afrontar la situación y más cuando se personaron en casa algunos miembros de su moto club y le ofrecieron a April e Izaak, una buena suma de dinero y una frase que le marcó: Aunque no lo supierais siempre fuiste The Lost y los siguiereis siendo, estáis bajo nuestro paraguas. April aceptó el dinero, sabía de dónde venía, siempre lo había sabido, al igual que Izaak en los últimos tiempos.

    Verano del 2004, Izaak con 17 años, decide dejar los estudios y ponerse a trabajar para un campesino de la zona, cansado de estudiar, sin motivación para ello y deseando cosas materiales, empieza a ganar dinero y ser un chico mas independiente.

    Con el duro trabajo, gastaba el dinero en la sala de recreativos, en marihuana, fiestas, gimnasio y tatuajes. Se sacó el carnet de conducir y se compró una ranchera oxidada y ahorraba para conseguir también el carnet de camión.

    Jeremy e Izaak eran inseparables, trabajaban juntos y habían cambiado las bicicletas por las rancheras para seguir recorriendo las montañas del Condado de Blaine. Esta amistad tan única y especial, con la que salía la esencia auténtica de Izaak, que era la de un chico amable, cariñoso, alegre y leal, pero a su vez con el resto de gente se mostraba mas introvertido y desconfiado.

    Se convirtió en un joven 20 años de raza blanca, tostado por el Sol, de aspecto rudo y musculoso, con su pelo castaño y ojos oscuros, lleno de tatuajes, rozaba el 1,80 de altura. Amado y protegido por su madre, muy unido a Jeremy y con un sueño por cumplir que era ganarse la vida conduciendo camiones. Izaak era feliz con eso y no necesitaba mas, pese que para el resto del pueblo le consideraban un soberbio, prepotente y en alguien en el que no puedan confiar.

    En octubre de 2009, cuando tenía 22 años consiguió su ansiado trabajo como camionero, le hizo muy feliz, sus ingresos subieron considerablemente, sonreía subido en su camión recorriendo la isla. Eran meses felices, pero su madre empezó a encontrarse enferma a menudo y no conseguía recuperarse nunca, finalmente le detectaron un cáncer. April empezaba un duro tratamiento de quimio para conseguir sobrevivir al cáncer de páncreas que había aparecido para truncar la felicidad que poseía Izaak.

    Una larga lucha de 3 años contra el cáncer de April, con un Izaak volcado en ella, trabajaba para pagar los tratamientos y siempre estaba en casa con ella para cuidarla y acompañarla a las visitas médicas. Tiempos muy duros, que no tuvieron la fortuna de vencer a la enfermedad y una mañana de abril del 2013, April no despertó. Hundido por la pérdida de su madre tras tan larga lucha, sólo le quedaba respirar por tener a su madre descansar en paz. Con al apoyo incondicional que siempre le había brindado Jeremy durante este tiempo, la incineró y se la llevó a las playas de Paleto, dónde a ella siempre le gustaba escaparse y allí la liberó de tanto dolor.

    Tras esto a Izaak se le hizo muy difícil seguir adelante, la misma casa, los mismos vecinos, el mismo trabajo que tanta ilusión le hacía, no podía soportarlo, estaba totalmente atrapado en su mundo a punto de colapsar y tuvo que redirigir su vida.

    Principios del verano de 2013, Izaak decide volar a Europa y empezar una nueva vida. Intenta convencer a Jeremy que se vaya con él, pero no es capaz de dejar a su familia atrás y sus caminos se separan. Vendió la casa de su madre y sus posesiones y cogió un vuelo.

    Llega a Holanda, a una ciudad llamada Roda. Tras unos meses difíciles por el idioma, consigue asentarse en la ciudad y encuentra trabajo como camionero internacional recorriendo toda Europa.

    Pasan los años con Izaak encima de un camión y mucha soledad, alguna noche de charla de emisora con compañeros y paradas en estaciones de servicio a comer con alguno de ellos, cuando se cruzaban sus caminos, era toda su vida social, pero siempre con su carácter reservado y desconfiado, no rompió barreras de amistad.

    Mediados del año 2017, una avería en su camión le deja tirado en la carretera, consigue llegar hasta una estación de servicio, aparcar y revisar la avería. Mientras busca la avería, aparece un señor muy elegante, de acento peculiar y se pone a mirar el motor del camión. Quita una cosa, junta otra y le pide que arranque. El camión arranca y parece arreglado. Nace una complicidad entre ellos, Izaak le invita a comer y pasan horas charlando en aquella cafetería de carretera, se intercambian los teléfonos, se estrechan con firmeza la mano y sigue cada uno su camino.

    A los pocos días le suena el telefono, era el señor, de nombre Mijail, quiere que se vuelvan a reunir y se organizan para verse a finales de semana en la ciudad que reside Izaak.

    Llega el día, Mijail le invita a comer a un restaurante de muy buena categoría y vuelven a tener una sobremesa de horas. Mijail le confiesa que le ha entrado por el ojo y que lo necesita para hacer algunos trabajillos y sacarse un dinero extra. Se trata de mediante otros contactos en los almacenes donde carga o descarga, desviar mercancías o recibir asaltos en puntos estratégicos y perder toda su mercancía. Izaak se apunta y durante varios meses va realizando estos trabajillos y recibe una muy buena compensación económica.

    Están muy contentos con sus trabajos, su discreción, no levantar ninguna sospecha y lo bien que sabe llevarlo. Un carácter frío y distante les satisface tenerlo cerca. Con el tiempo y ganándose la confianza de Mijiail y su gente, le bajan del camión y le ponen a trabajar cómo protector de alguno de sus socios. Poco a poco va conociendo a todos, todos son rusos, todos tienen negocios tapaderas y todos son muy peligrosos y a su vez inteligentes y cuidadosos. Son una mafia de origen rusa que opera en Europa occidental.

    Al ponerlo a trabajar como protector de gente tan importante, quieren armar con armas de fuego a Izaak. Pero este se niega en rotundo a ello, no quiere estar cerca de ellas y dice no necesitarlas, que entrenará con armas blancas y que su intuición hará el resto para que nadie sufra ningún daño. Ello genera controversia y pierde algo de confianza de sus valedores, pero le dan la oportunidad de llevar sus valores por delante y deciden confiar en su trabajo. Y el trabajo llevado a cabo durante este tiempo fue excelente, ninguno de sus protegidos sufrió ningún daño, más por su intuición que por tener que enfrentarse a algún asaltante, aunque también los hubo, pero con las técnicas de inmovilización que había entrenado y con una daga que guardaba dentro la chaqueta, había hecho trabajos muy limpios y más discretos que el ruido de un arma de fuego.

    Febrero de 2019, Mijail necesita a Izaak en España, están teniendo serios problemas con unos búlgaros que quieren abrirse paso y empiezan a estar preocupados por ellos. Son trabajos mas serios lo que le proponen, se va solo y allí irá recibiendo información y dinero para realizar unos trabajos de liquidación de enemigos o como ellos lo solían llamar: Pintar casas.

    Un salto de nivel en la escala del delincuente en la que se había metido sin apenas darse cuenta, de camionero corrupto, a seguridad y ahora “pintando casas”. Pero ya estaba metido, se sentía en deuda con MIjail por lo mucho que había cuidado de él y por cuando le había protegido, por alguna equivocación que había cometido. Y bueno... Una vez dentro no es tan fácil salir de estas organizaciones.

    Durante dos años le iban llegando ficheros y cumplía con los trabajos. Llegó a hacer 14 asesinatos con arma blanca sin dejar huella ni rastro.

    Era agosto de 2021 y muy malas noticias llegarían a su casa de Barcelona. Habían caído varios miembros de la organización, entre ellos Mijail y el nombre de Izaak estaba entre los buscados por una mafia italiana que se había puesto a ayudar a los búlgaros para eliminar a la mafia rusa de la Europa occidental. Izaak no dudó y decidió salir rápido, cogió su coche, no quiso coger el avión desde su zona de residencia y condujo hasta Francia y allí busco el aeropuerto internacional más cercano para volver a casa, para volver a Los Santos.

    Vuelve a casa, con 34 años, con ilusión por volver a ver a Jeremy, con temor por lo que deja atrás y no ser detectado. Con el carácter agriado por todo lo vivido y sin saber muy bien como encajar todo esto tan repentino, que ni dinero en los bolsillos le ha dejado. Intentará mantener un perfil bajo, no llamar las atención y vigilar mucho sus pasos, para poco a poco ir abriéndose camino en su isla y convertirse en algo de lo que estuviera orgullosa su madre, algo que siempre le había atormentado en estos últimos años.


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