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Criado en el seno de una familia pro-comunista, nieto de la servidumbre de Nikolái Podgorni, James fue el primero de su linaje en no apoyar los ideales que su familia tan arraigados tenía. Menospreciado al punto de ser dejado de lado por sus propios padres, James comía a diario lo poco que lograba conseguir en la calle. Generalmente, se alimentaba a base de las sobras de restaurantes de comida rápida.
Mal visto y exiliado, a muy temprana edad, migró a Estados Unidos, donde comenzaría su rápida, pero dolosa, vida laboral. Como a muchos les pasa, su primer impresión del tan codiciado "sueño americano", fue la explotación laboral. Sin alcanzar la mayoría de edad, cumplía casi 14 horas laborales diarias y, a duras penas, llegaba a pagar una habitación en una pensión de mala muerte, donde ni el mas afinado paladar podría haber distinguido un plato de la sopa que allí servían de un vómito.
Mas allá del exilio, recordaba su vida en el Cáucaso Norte, en Rusia. Por más que no haya tenido la mejor infancia, las personas no se olvidan. Logró completar sus estudios secundarios en Estados Unidos y comenzó a estudiar derecho. Sin haber completado la carrera, empezó a trabajar en un estudio jurídico, donde le iba realmente bien. Si bien las condiciones laborales no eran las mejores, le alcanzaba para subsistir y le sobraba algo para poder costearse un pequeño capricho, de vez en cuando.
Jimmy, para sus amigos, siempre fue un buen mozo. El típico 'carilindo' de tu centro de estudios. Alto, fornido, buen semblante, ojos tan celestes que se confundían con el cielo y expresiones faciales tan dulces como aterradoras cuando se enojaba. Su vida era perfecta... pero esto no es un cuento de hadas.
En cuestión de solo una semana, se puso patas arriba. Perdió su empleo en el estudio jurídico, fue despedido para que le cediesen su puesto a un empleado acomodado, el sobrino del dueño. Si bien esto era una regresión para la vida de James, aprovechó su, ahora, "tiempo libre" para enfocarse en su carrera.
No perdió el tiempo y, en cuanto se recibió como abogado, comenzó a ejercer como abogado litigante para la jefatura de policía de Waterford, Michigan. Regularmente, entrenaba con sus colegas del departamento de policía cuando ellos debían hacerlo. Solían molestar mucho a Jimmy porque su trabajo era de oficina, jamás debía moverse y le decían que perdería su figura. En pocos meses, logró estar al nivel de cualquier otro agente del cuerpo, fue visto apto para realizar el PPFT (Post Physical Fitness Test).
No fue hasta entonces que descubrió su verdadera vocación. Jimmy no quería ser un abogaducho. Él quería probarse a sí mismo en LSAF, formar parte del ejército y convencerse a si mismo de lo que vale.
..."Calmo, inteligente, enérgico, flexible y con una amplia capacidad para adaptarse a cualquier situación"... Así describía, a menudo, el psicólogo a James, actualmente, a sus 26 años de edad, cada vez que le pedía referencias un empleador interesado en contratarlo.
Ya dentro del país, establecido y con un objetivo claro, James decidió darle un freno a su exhaustiva búsqueda por alcanzar sus metas. Conoció a una chica, Lilit, bastante linda. Comenzaron a salir periódicamente y, como bien dicen, hay miradas que matan. James se perdía durante eones en su mirada, tan dulce y cautivadora. No hace falta entrar en detalles en cuanto al proceso. Lo importante es que Lilit es el amor de su vida y su cable a tierra.
Compraron un departamento juntos, en la torre Pillbox. Al poco tiempo, Jimmy, consiguió un trabajo de medio tiempo dentro de una agencia dedicada al transporte de valores y a brindar seguridad a eventos. Escaló bastante rápido dentro de la empresa, debido a su eficiencia y constancia. En menos de un año, pasó a integrar la cúpula. Tanto su consejo, como sus ordenes, eran palabra santa para todos los empleados. Sabían que Jimmy, y su juicio, jamás llevarían a la empresa por mal camino. Actualmente, ocupa un puesto como Sub-Director e igualmente continúa sus funciones como cualquier otro empleado. Una nueve en la cintura, la radio en el hombro y escolta a los blindados durante su trayecto.
Con la reciente apertura de la quinta academia de LSAF, la vida de Jimmy retomó el rumbo que tenía antes de que comiencen sus problemas. De a poco, el inalcanzable "sueño americano" se convertía en realidad para el. Estaba en pareja con la mujer de sus sueños, completó su carrera universitaria y la oportunidad que había estado esperando durante un largo tiempo, al fin se presentaba. Sin dar el brazo a torcer con la agencia de seguridad a la que pertenece, envió su oposición ni bien pudo hacerlo.
Nada salía como Jimmy quería y, para colmo, se quedó tan solo como loco malo. Su relación con Lilit se esfumó y los días grises azotaron su vida, lo único lindo que le quedaba desapareció.
Después de casi un año de aislamiento y de reprimirse socialmente, de mera casualidad, dio con unos vecinos de la torre Adams, su departamento de soltero. La amistad fluyó bien, y conoció a un grupo de personas con las que entabló una buena relación. Incentivado por ellos, y en busca de una nueva aventura, Jimbo decidió comenzar una carrera profesional sirviendo como bombero.