Agustino Benedetti



  • NOMBRE COMPLETO

    Agustino Benedetti.

    EDAD

    27 años.

    LUGAR DE NACIMIENTO

    Brooklyn NY.

    NACIONALIDAD

    Italoamericano.

    SEXO

    Masculino.

    EDUCACIÓN

    Estudios académicos básicos.

    APARIENCIA FÍSICA

    Agustino Benedetti tiene una estatura aproximada de 1.85 m. Es completamente calvo y con una contextura robusta pesando unos 93 kg. Es de tez negra y rasgos hostiles, sus ojos son de color negro y le gusta dejarse la barba durante largos periodos.

    PERSONALIDAD

    Agustino se caracteriza por ser un tipo duro, constantemente serio e incluso amargado, rozando los límites de la ira en ciertas ocasiones. Sin embargo, es un hombre artístico y mientras nadie le ve, le gustan las sensibilidades y lo romántico. Su expresión personal es bastante masculina y es un gran peleador, y si es cierto que es lo bastante simple como para no importarle nada, puede llegar a sentir cariño por cosas sencillas.

    BIOGRAFÍA

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    -Infancia

    Agustino Benedetti creció como parte de una familia Italoamericana desplazada a los Estados Unidos a mediados de los 70. Aunque su nacimiento no vio el auge de las mafias Italianas, podía respirar su presencia en el aire. Sobre todo creciendo en el Downtown Brooklyn. Su padre siempre fue el estereotipo Italiano, distante, frío y alcohólico. Su madre sin embargo, fue una mujer amorosa y comprensiva, y es probablemente la razón de que Agustino aún conserve un ápice de humanidad. Creció como un chico italiano normal, siempre con un carácter un tanto agresivo y con un gran orgullo.

    -Juventud

    Fue un joven Italiano, problemático y agresivo, seguramente por la crianza de su padre. Le gustaba salir a formar pleitos y empezar peleas fortuitas. Y si es cierto que era un joven apenas, no fallaba como peleador por lo que terminó ganándose un nombre en Brooklyn. Sin embargo, era un hombre triste y solitario y aquello que no solventaba la violencia descubrió poco a poco lo hacía el teatro, la danza, el arte. Esta faceta de su vida comienza con Lorena, una chica latina que frecuentaba los clubes de literatura y los talleres de arte, la ciudad no tenía mucho de aquello, así que saber donde estaba no era tan complejo. Un día, a sus 18, mientras Agustino tambaleaba ebrio por la calle, ve como intentas asaltar a Lorena en la distancia, y si bien es medianamente consciente de que está demasiado ebrio como para sostenerse de pie, sale a tumbos a interceder. En el acto recibe dos puñaladas en el abdomen que le dejan inconsciente. Despierta en un hospital, las luces le molestan la cabeza, y lo único que logra ver y no le duele es la cara de una chica que no reconoce. Lorena y Agustino comienzan una amistad estrecha y en pequeños rasgos, este chico comienza a florecer en si mismo sentimientos de cariño y sensibilidad. Iban juntos a las obras y Agustino aprendía a leer textos de poesía, miraban ballet y hablaban de arte. Realmente no lo entendía del todo, y en cierto modo, le avergonzaba, pero estar con ella era suficiente. Él amaba a Lorena, lo sabía, pero este amor era distinto, no quería solo tirársela como a las otras chicas, no era un asunto romántico, era un asunto de platónico. Agustino nunca fue muy listo, mucho menos un intelectual, pero con Lorena había aprendido más de la vida de lo que las calles podían enseñarle. Paso el tiempo, y habían pasado cinco años desde que se conocían, lo tenía decidido, iba a confesar su amor a su amiga. Se arregló, cosa que no había hecho nunca, y compró unas flores, le aviso de quedar en su apartamento y fue caminando nerviosamente. Lo que sucedió después el algo que nunca saldría de su mente o de su boca por lo que se sabe. Doblando por el callejón que daba con su residencia, escuchó un impacto de bala, apresuró a correr y ahí en la acera, húmeda y fría, bajo un farol grasiento, su amada yacía muerta. Se veía hermosa, también ella se había arreglado, y su collar estaba roto en el piso, la habían asaltado. Agustino solo vio la silueta del asesino que se disipaba en la oscuridad, le dio un beso en la frente a su amada y cazó al criminal. Lo siguiente que supo, es que estaba enfrente de un cadáver al que le habían arrancado la garganta de un mordisco, se veía increíblemente golpeado con un rostro desfigurado. Cuando la adrenalina bajó, supo lo que había hecho y soltó una lagrima por Lorena.

    -Actualidad

    Después de su primer asesinato, Agustino huye hacía Vice City, dónde vive por dos años trabajando como ballet parking y mozo de cuadra, hasta que oye sobre unas oportunidades en Los Santos y decide emigrar. Lleva un año en la ciudad y aún no es nadie, pero tiene altas aspiraciones.


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