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Angela "Doc" Ziegler


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    EXPEDIENTE: #990412_AZSM

    NOMBRE: ANGELA
    APELLIDOS: ZIEGLER SERRANO
    DOCUMENTO: █████████
    SEXO: FEMENINO
    CONSTITUCIÓN: DELGADA
    ALTURA: 1.70 m
    PESO: 64 kg
    COLOR DE OJOS: AZUL CLARO
    CABELLO: RUBIO PLATINO

    FECHA DE NACIMIENTO: 12 de ABRIL de 1999
    LUGAR DE NACIMIENTO: ZÜRICH, SUIZA
    NACIONALIDAD: ESPAÑOLA
    RESIDENCIA: MÁLAGA, ESPAÑA

    AFILIACIÓN: FUERZAS ARMADAS, EJÉRCITO DE TIERRA
    DESEMPEÑO: MÉDICO DE COMBATE
    RANGO: RECLUTA
    CONCEPTO:
    > VOLUNTARIO/A PROGRAMA DE MÉRITOS DEL MISTERIO DE DEFENSA
    > GRADUACIÓN Y EXPEDIENTE DE DOCTORADO EN BASE A MÉRITOS
    > RESIDENCIA MÍNIMA EN LUGAR DE DESPLIGUE: 1 AÑO

    HOSPITAL DE ORIGEN: HOSP. REG. UNIVERSATARIO DE MÁLAGA
    CURSO: TERCERO (3 de 6 años cursados)
    ESP. PRIMARIA: MEDICINA GENERAL
    ESP. SECUNDARIA: PARAMEDICINA
    TITULACIONES: EDU. PRIMARIA, EDU. SEC. OBLIGATORIA, BACHILLERATO
    CONOCIMIENTOS ADQUIRIBLES:
    > ATENCIÓN DE HERIDOS EN ESCENARIOS Y SITUACIONES DE RIESGO
    > ATENCIÓN DE HERIDOS A CAUSA DE ARMAS DE FUEGO O EXPLOSIVOS
    > ATENCIÓN A SUJETOS EN ESTADO DE DESNUTRICIÓN Y DESHIDRATACIÓN
    > AYUDA HUMANITARIA EN ZONAS DE CONFLICTO
    > PRIMEROS AUXILIOS EN ZONAS DE CONFLICTOS
    > OPERACIONES Y TRATAMIENTOS IMPROVISADOS EN ZONAS DE CONFLICTO
    > CONOCIMIENTOS GENERALES EN DEFENSA PERSONAL
    > CONOCIMIENTOS GENERALES EN EL USO DE ARMAS DE FUEGO


    La información presentada en este documento es de carácter confidencial y pertenece al Ministerio de Defensa del Reino de España.

    ⚠ Se recomienda no leer los spoilers de la descripción hasta haber leído la historia. ⚠

    DESCRIPCIÓN: PSICOLÓGICA

    Nombre real: Angela Ziegler Serrano
    Nacimiento: 12/04/1999
    Apodos: Doc, Angie, Angelita
    Orientación sexual: homosexual
    Género: femenino
    Creencias: atea
    Color favorito: azul cielo
    Comida favorita: pollo frito
    Fobias: terror, arácnidos, 99% de los bichos
    Obsesiones: zorritos
    Signo: Aries
    Discapacidades mentales: ninguna

    Angela ha sido una persona introvertida desde que era pequeña, principalmente porque prefería centrarse en sus estudios y asuntos. Ahora lo es mucho más ya que... No puede hablar. Su vida durante el último año ha sido un reto, mucho mayor al supuesto durante su época de estudiante, donde su mayor problema era ser disléxica.

    A pesar de todo mantiene una actitud positiva, siempre trata de seguir adelante sin importar qué ocurra. Esto además hace que la rodee un aura de positividad y confianza. Siempre muestra una sonrisa y expresa sus sentimientos con total claridad, haciendo casi imposible para los demás no saber cómo se siente.

    Es una persona leal, honesta, que nunca espera nada a cambio de sus acciones, desinteresada, agradecida y sobre todo, inteligente. Pese a todo es decidida, cuando quiere conseguir un objetivo, lo hace, aunque tarde mucho o sea muy difícil.

    Pero como cualquier otro ser humano, sus sentimientos a veces afloran más de lo que le gustaría. No puede evitar derrumbarse tras tomar malas decisiones o pensar que ha hecho algo mal cuando las cosas no salen del todo bien. Aunque su tristeza y enfados duran poco gracias a su positividad y determinación.


    DESCRIPCIÓN: FÍSICA

    Sexo: femenino
    Edad: 22 años
    Altura: 1.70 metros
    Tipo de piel: muy clara, casi pálida
    Peso aproximado: 65 kilogramos aprox.
    Complexión: delgada
    Figura: esbelta
    Color de ojos: azul muy claro, casi gris
    Peinado: largo, generalmente recogido en una coleta
    Color de pelo: rubio platino, natural
    Tatuajes: ninguno
    Marcas de nacimiento: ninguna
    Discapacidades físicas: mutismo total
    Cicatrices:
    > En la parte frontal del cuello, pequeña, prácticamente imperceptible
    > A lo largo del brazo izquierdo, prácticamente imperceptible
    > En la parte interior del muslo izquierdo, alargada, casi imperceptible
    > Costados izquierdo y derecho, a la altura de las costillas, casi imperceptibles

    Desde pequeña, Angela siempre ha sido una mujer muy bella. En ella destacan sobre todo los rasgos arios, debido a su padre de procedencia alemana. La mayor herencia por parte de su madre de procedencia Española ha sido su físico, esbelto pero delgado. Es alta, pero flexible y hábil.

    Sus rasgos son bastante comunes, a excepción de su piel, ojos y cabello. Sus ojos son de un tono azul muy claro, a simple vista pueden parecer grises. Su cabello es de un rubio platino, una tonalidad de rubio muy claro que por norma general solo se puede obtener gracias a tintes, aunque el de Angela es natural.

    Su piel también es de un tono muy claro, casi rozando la palidez. No tiene ninguna mancha o imperfección en la piel, a excepción de las cicatrices causadas por el accidente. Al ser una piel tan clara y apenas tomar el sol, las cicatrices son prácticamente imperceptibles a simple vista

    Debido a su vida mayoritariamente tranquila y centrada en los estudios, su fuerza no se desarrolló hasta una edad adulta, cuando tuvo que realizar exámenes físicos para su voluntariado.

    Pese a que en el entrenamiento para su voluntariado aprendió defensa personal y a pelear cuerpo a cuerpo, actualmente estas capacidades se han visto mermadas en gran medida debido a su período de rehabilitación tras el incidente.


    Zürich, Suiza

    HISTORIA: PRÓLOGO

    La historia de Angela Ziegler comienza con sus padres; Stephan Ziegler y su madre, Laura Serrano. Ambos estudiantes de medicina, coincidieron por primera vez durante un evento internacional en el que participaban las universidades de Laura y Stephan. En aquél encuentro, surgió una chispa que unió el corazón de ambos, empezando así una relación, duradera y que sobreviviría a la distancia.
    Pese a que Stephan vivía en Suiza y Laura en España, no existió ningún inconveniente para que ambos se demostrasen su amor a través de cartas y postales... Una relación de noviazgo que duró muchos años.

    Años después, cuando ambos finalmente se graduaron en la facultad de medicina, pudieron cumplir su sueño de vivir juntos y de una vez por todas, eliminar esa distancia que separaba sus corazones. Así es como Stephan y Laura se establecieron en Zürich, donde Stephan residía con sus padres.
    La relación de noviazgo apenas se demoró un par de años en convertirse en un matrimonio, del que un año después surgiría una preciosa niña de piel blanca, ojos tan claros como el cielo y un cabello rubio platino... Angela Ziegler Serrano había nacido un doce de abril de mil novecientos noventa y nueve.

    Ambos padres trabajando en hospitales de Zürich, con un sueldo más que generoso, un hogar y una hija sana... Así comenzarían los años más felices de esa pequeña familia de tres personas. Pero dicen que la felicidad siempre viene precedida de una catástrofe.

    Un año después del nacimiento de la pequeña Ziegler, los padres de Stephan morían en un fatídico accidente de coche. El alcohol y la conducción imprudente había causado que un camión abandonase su carril y dejase sin abuelos a la pequeña Angela. Nadie se esperaba aquella tragedia.
    Fue un suceso tan inesperado, que la residencia de los padres de Stephan pasó a dependencias del banco y la herencia nunca llegó... Esa pequeña familia se había quedado sin techo y ahora tendrían que tomar una decisión vital.

    Fue entonces cuando tomaron la dura decisión de volver a España, al hogar de Laura, sacrificando un puesto de trabajo que tenían asegurado. En casa de la madre de Laura y con unos pocos ahorros, comenzaron una nueva vida en Málaga, donde Angela (pese a haber nacido en Suiza) jamás aprendería alemán.


    Angela descubre desde pequeña que quiere ayudar a los demás

    HISTORIA: INFANCIA

    Los primeros años de Angela fueron difíciles: la madre de Laura no tenía demasiados ahorros y tanto ella, como Stephan tardaron casi un año en encontrar trabajo. Finalmente, Stephan empezó a trabajar en el hospital de Málaga, mientras que Laura decidió dedicarse a ayudar a su madre y a cuidar de Angela.

    Con tres años, Angela empezó a acudir al colegio. Desde esa edad tan temprana destacó en los estudios; era una chica muy lista, atenta e intuitiva. Los profesores la elogiaban constantemente... "Su hija será de mayor lo que quiera ser."

    En lo único que Angela nunca destacó fue en el aspecto social. Era una chica muy tímida, prefería centrarse en estudiar y apenas jugaba con otros niños.
    Pese a esa pequeña carencia, cualquier que entablase una relación con ella acababa ganando una gran amistad. Lo compartía todo, nunca rechistaba.

    El resto de su etapa infantil fue bastante normal, se desarrolló bien y adquirió un montón de conocimientos. Por el camino no hizo demasiados amigos, pero los pocos que surgieron, duraron muchos años.

    Con seis años llegaba la hora de adentrarse en la educación primaria. Las cosas empezaban a complicarse un poco, pero Angela seguía demostrando una determinación e inteligencia sin igual. Sus notas seguían siendo sobresalientes, los profesores seguían viendo en ella una niña cuyo único límite sería el que ella se impusiese. Durante esta etapa de su vida descubrió que tenía miopía, lo que le dificultaba ver desde lejos y así empezó a llevar su accesorio más característico; sus gafas.

    Conforme Angela se acercaba a la madurez, empezaba a ver el mundo de forma distinta. Cada vez se acercaba más a la realidad, comprendiendo cómo funcionaba todo a su alrededor. Sus padres siempre la instaban a seguir su propio camino, no le ponían barreras ni le imponían pautas u objetivos.
    Angela empezaba a cuestionarse qué quería ser de mayor... Y en su padre halló la respuesta; era una niña amable, que se desvivía por los demás, nunca esperaba nada a cambio y siempre se preocupaba porque todos estuviesen bien. Quería ser médico.


    Representación artística de la dislexia

    HISTORIA: ADOLESCENCIA

    Con doce años, era la hora de que Angela comenzase la Educación Secundaria Obligatoria. Todos sus amigos del colegio acabaron en su mismo curso, no parecía tan difícil como todos decían y sus notas seguían siendo excepcionales. Todo iba bien el primer año.

    El segundo año las cosas empezaron a complicarse un poco. Las asignaturas empezaban a tener temas más complejos y algunos de sus amigos empezaban a acercarse a otros grupos o simplemente se quedaban en el curso anterior.
    Fue durante el tercer año cuando las notas de Angela empezaron a disminuir. Angela y su familia descubrirían algo que cambiaría su vida drásticamente, al menos en lo que respecta a su aprendizaje... Angela tenía dislexia y discalculia.

    Su vida a partir de ese momento empezaría a ser mucho más difícil, especialmente teniendo en cuenta cuál era su meta profesional. Angela, a pesar de tener cada vez menos amigos y que sus notas estuviesen bajando a un ritmo alarmante, no se rendía. La aspirante a medicina no quería rendirse y fue entonces, en el cuarto curso, cuando consiguió hacer que sus notas volviesen a subir. No eran matrículas de honor, pero sí mayoritariamente sobresalientes.

    Sin apenas amigos, la etapa en la educación secundaria de Angela llegaba a su fin. Ahora debía decidir si tomaría la vía más difícil para ella, pero la más rápida; estudiar bachillerato dos años y después acceder a la facultad de medicina... O la más sencilla, pero más larga; estudiar Formación Profesional en el campo de la medicina para, después de cuatro años, acceder a la universidad.

    El mismo año en el que acabó la ESO, con dieciséis años, Angela empezó bachillerato. Sabía que iba a ser muy difícil, sobre todo teniendo en cuenta que debía elegir la rama científica/de medicina. Durante los siguientes dos años se aplicó desmesuradamente a sus estudios, a veces incluso llegando a la extenuación física y mental. Mientras estuvo en bachillerato se centró tanto en conservar sus notas impecables que tan siquiera dedicó los momentos de descanso para entablar amistades.

    Angela ya era totalmente consciente del mundo que la rodeaba. Sabía lo que hacía y lo que quería, sabía perfectamente que pese a su condición, debía sacrificarse y esforzarse como nadie más para lograr su sueño. Con dieciocho años, terminó bachiller y entonces empezó a prepararse para el examen de acceso a la universidad... Ya era considerada una adulta, pero no tenía ni un minuto de descanso.


    Facultad de medicina de Málaga, España

    HISTORIA: SIN RETORNO

    Pese a las dificultades que tenía Angela, no se rendía y después de realizar las pruebas de acceso a la universidad consiguió una puntuación suficiente como para poder quedarse en Málaga. Así, con dieciocho años, comenzaba su vida de universitaria.

    Por fin, después de tanto esfuerzo, estaba estudiando lo que tanto deseaba. Los primeros años en la carrera de medicina no fueron sencillos; mucha terminología, nuevos métodos de estudio, palabras que jamás había oído y un ajetreo constante.
    Angela tuvo que reinventarse, adaptar su forma de estudiar y de organizarse para poder seguir el nuevo ritmo que era el universitario. Por suerte, todo parecía ir bien y su primer año de carrera fue bastante bien.

    En su segundo año año de carrera, en dos mil diecinueve, se le planteó una oportunidad que no pudo rechazar. Angela tuvo la oportunidad de acceder a un programa voluntario de las Fuerzas Armadas, el cual le permitiría adquirir de forma temprana su doctorado, siendo posible gracias a méritos que podría adquirir durante el transcurso del programa.

    A principios de dos mil diecinueve, Angela ya formaba parte de ese programa y tuvo que trasladarse hasta Madrid para comenzar su preparación en el Centro Universitario de la Defensa. Tras un entrenamiento militar básico y adquirir las nociones generales en medicina aplicada al combate, Angela estaba lista para ser desplegada como médico de combate en misiones humanitarias.
    El entrenamiento no fue sencillo; Angela era una chica de libros, era delgada y apenas tenía masa muscular o fuerza. Pero su determinación era mucho más fuerza.

    Empezaba el verano de ese mismo año cuando llegó el momento en el que Angela emprendería la misión que finalmente la convertiría en un médico hecho y derecho.
    El lugar donde Angela llevaría a cabo su misión era █████, Yemen. Era una zona segura, donde acudían los civiles para recibir ayuda humanitaria y asistencia sanitaria. Estaba relativamente alejada de una zona de conflicto, a salvo, así lo dictaminó el mando.

    Las primeras semanas en █████ se desarrollaron con una normalidad relativa. Trabajar prestando ayuda y atendiendo heridos en mitad de un conflicto armado obviamente no era normal, Angela detestaba la violencia y aquello era un verdadero reto. A diario se enfrentaba a todo tipo de problemas; personas con heridas graves, cientos de personas acudiendo en masa a los centros humanitarios para poder alimentarse, soldados heridos y exhaustos... No era algo que fuese a recordar de buen gusto.


    Zonas de conflicto en Yemen

    HISTORIA: SILENCIO

    El trece de agosto de dos mil diecinueve parecía otro día más en la zona segura de █████. El sol empezaba a calentar temprano y la rutina de Angela comenzaba con el primer atisbo de luz natural. Tenía que salir del campamento militar acompañada por una patrulla, que además aprovechaba para reabastecer los distintos puntos de vigilancia en la ciudad.

    Recorrer aquellas calles llenas de arena y escombros de las casas destruidas era algo a lo que costaba acostumbrarse. Al llegar al edificio que se había adaptado como hospital comenzaba el trabajo de Angela; primero debía organizarse con sus compañeros, después atender a los heridos más graves que habían sido estabilizados por los compañeros de guardia durante la noche. A media mañana tocaban realizar labores de mantenimiento, organizar a los refugiados y personas que acudían al hospital para recibir alimentos. Se había ganado el apodo de "Doc".

    En ese momento, a las una y tres minutos de la tarde, cuando más personas había en el hospital improvisado... Un silbido atravesaba los oídos de todos los presentes; después, un sonido seco, precedido de estruendo ensordecedor.
    Nadie sabía lo que estaba ocurriendo. Las alarmas empezaron a sonar, la gente corría, los pasillos del hospital se abarrotaban y los soldados se posicionaban.

    Otro silbido, otro estruendo. Algo había destrozado un lateral del hospital. Tras la segunda explosión quedaba claro: el hospital estaba siendo atacado por artillería enemiga. No hubo tiempo de actuar; Angela estaba dentro del edificio, cerca de la zona central donde se guardaban los alimentos. Los dos primeros proyectiles impactaron sin apenas demora entre ellos, cada uno en un extremo del hospital.
    Todo temblaba, las paredes empezaban a derrumbarse, los gritos resonaban entre los estruendos, la gente corría, se agolpaba intentando huir del edificio. A esas dos primeras explosiones las precedieron cinco más. El edificio estaba muy dañado y todos los de dentro corrían un serio peligro. Angela intentaba escapar entre el caos, ayudando a las personas que se encontraba en los pasillos, logrando desalojar a varias personas y sacar a tres heridos.

    Era imprudente, pero Angela decidió volver a entrar, no podía dejar a nadie dentro... Aquél afán por ayudar a los demás sería lo que la mataría. El edificio no podía más, la estructura cedió completamente y todo se derrumbó. El ataque apenas duró cinco minutos hasta que todo quedó reducido a un montón de escombros.

    Cuando Angela volvió a abrir los ojos no sentía nada. Sufría al respirar, no veía nada, no oía nada... Cuando por fin fue consciente de la situación se dio cuenta de algo; estaba atrapada, a oscuras. Los restos del edificio presionaban y cedían contra su cuerpo, cualquier movimiento era agónico... Pero no se oía nada.... Un silencio abrumador...

    El dolor era demasiado, jamás experimentó algo similar. Sabía que estarían buscando, que tratarían de rescatarla tarde o temprano. No tenía mucho tiempo, debía hacer algo, hacerse ver... Pero no podía moverse y de su boca tan solo salía polvo... Al cabo de una hora volvió a caer inconsciente. Iba a morir allí.

    No fue sino hasta pasadas seis horas cuando el equipo de Angela daría con ella, sorprendentemente estaba viva. El informe oficial dictaminó lo siguiente: contusiones, heridas e inflamaciones múltiples, cuatro costillas fracturadas, clavícula izquierda fracturada, cúbito izquierdo fracturado, húmero izquierdo fracturado, fémur derecho fracturado... Pérdida total del habla a causa de una compresión prolongada de la zona traqueal.

    Cuando Angela despertó varios días después ya no estaba en Yemen. Había sido trasladada a Madrid, estaba rodeada de sus padres y compañeros de la facultad.
    Quería expresarles cuánto los amaba, lo mucho que se alegraba de verlos de nuevo... Pero no podía. Parte de los escombros habían presionado su cuello y pecho durante mucho tiempo, lo que provocó un destrozo irreversible en sus cuerdas vocales.

    Estaba viva de milagro, pero no volvería a hablar jamás. La vida de Angela había cambiado para siempre.


    Hospital militar en Madrid, España

    ACTUALIDAD: RECUPERACIÓN

    Costó mucho asimilar que jamás volvería a hablar, realmente creó un vacío en Angela y ahora sus pensamientos solo se centraban en qué iba a hacer.

    Pero pese a todo, era médico. Sabía qué tipos de heridas tenía y sabía que antes de seguir pensado en qué hacer con su vida debía recuperarse. Pasó varias semanas en el hospital, bajo la cuidadosa vigilancia de sus compañeros.

    La rehabilitación para recuperar la movilidad en su pierna y su brazo duró varios meses. No todo podía ser malo, puesto que Angela pudo celebrar la llegada del dos mil veinte junto a sus seres queridos.
    En enero de ese mismo año, se celebró una ceremonia para conmemorar las vidas perdidas aquél día en Yemen, así mismo se condecoró a los soldados que defendieron la zona y a los que ayudaron en las labores de rescate.

    En dicha ceremonia, Angela recibiría la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad. Sus actos aquél día habían salvado a seis personas y además, le habían costado un alto precio. Sabía lo que había en riesgo y aún así, decidió seguir ayudando.

    Aquél año serviría para plantearse de nuevo su vida. Su pasión seguía siendo la medicina y nada la hacía más feliz que ayudar a los demás. Pero todo sería mucho más complicado ahora que no podía hablar. ¿Quién confiaría o contrataría a un médico sin voz?

    Angela tuvo que aprender a hablar de nuevo, no literalmente, pero sí usando otros medios. Su solución a corto plazo fue su móvil; escribía notas y así se comunicaba con los demás. En ocasiones usaba pizarritas y papel, especialmente para presentar informes o escritos formales.

    Para finales de año, ya sabía hablar lenguaje de signos y leer los labios. Además, había aprendido a vocalizar con claridad, haciendo totalmente visible cualquier letra y número con tan solo mover sus labios. Aprendió a expresar con claridad sus emociones, haciéndolas muy notorias. Había perdido su voz, pero se había vuelto una persona extremadamente expresiva en todos los aspectos.

    Poco antes de que terminarse el curso universitario de dos mil veinte, tal y como dictaba el programa al que se había presentado voluntaria, Angela recibía su doctorado. Había acabado la carrera de medicina antes que nadie en su promoción, aunque era la única que ahora no podía hablar.

    Había superado un obstáculo más en su vida y ahora por fin era lo que deseaba desde pequeña; médico. Tan solo le quedaba un obstáculo más... Encontrar una institución sanitaria que buscase añadir a sus filas una doctora sin capacidad de hablar.


    Llega de Angela a Los Santos International Airport

    ACTUALIDAD: NUEVA VIDA

    A punto de comenzar un nuevo año, Angela empieza a buscar por todas partes dónde podría encontrar trabajo teniendo en cuenta su condición. Y lamentablemente, España no parece una opción viable.

    Es entonces cuando su padre Stephan le recomienda buscar fuera, concretamente al otro lado del Atlántico. ¿Su mejor opción? Estados Unidos, la tierra de las oportunidades.

    Así, a principios de dos mil veintiuno, Angela Ziegler decide despedirse de sus padres, hacer la maleta y volar hacia un lugar desconocido. Su única esperanza; conseguir superarse a si misma una vez más.


  • Baneado

    ⚠

    Si no supone ningún inconveniente, reservo este post para realizar anotaciones futuras sobre roles o el desarrollo de la historia del personaje una vez llegue a Los Santos.

    ℹ

    También tengo planeado crear redes sociales y otros medios para enriquecer su historia. En dicho caso, usaría este post para mantener el original limpio.

    Pido encarecidamente que se me notifique si se encontra alguna incoherencia o falta ortográfica. De la misma forma si es necesario modificar alguna parte, fragmento o totalidad de la historia, así como cualquier dato del personaje.

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